La primera ministra de Australia llamó el jueves la muerte de cinco de los soldados del país en Afganistán — res de ellos a manos de un colega afgano — como el peor día de Australia en los más de 10 años de la guerra.

Los australianos fueron muertos en dos incidentes separados por apenas horas el miércoles por la noche y el jueves por la mañana.

El primer incidente ocurrió en una base en la provincia de Uruzgan, cuando un hombre en uniforme del ejército afgano disparó contra soldados australianos, matando a tres e hiriendo a dos, dijo el mariscal aire Mark Binskin, vicejefe de la Fuerza Aérea Australiana. Horas más tarde, dos soldados australianos murieron cuando su helicóptero sufrió un accidente al aterrizar en la provincia de Helmand.

"En una guerra con tantas pérdidas, este es nuestro peor día en Afganistán", dijo la primera ministra Julia Gillard. "De hecho, pienso que ésta es la mayor cantidad de bajas desde los días de la guerra de Vietnam y la batalla de Long Tan. La noticia es tan horrible que va a ser sentida por muchos australianos como un golpe físico".

Los soldados australianos estaban descansando en la base cuando el atacante comenzó a disparar a quemarropa con un fusil automático, dio Biskin. Soldados en la base devolvieron fuego, pero el atacante trepó una cerca y escapó.

El soldado afgano acusado del tiroteo se llama Hekmatulá, que trabajaba como guardia nocturno en la base del ejército afgano en la que tropas internacionales pasaban la noche, dijeron funcionarios afganos. Hekmatulá disparó cuando los soldados australianos ingresaban a la base, ubicada en el distrito de Chora en la provincia de Uruzgan, dijo Abdulhamid Hamid, un comandante afgano.

Soldados australianos y afganos buscaban al atacante el jueves, dijo Biskin.