El Galaxy de Los Ángeles no tuvo problemas para ganar por goleada de 4-0 a los Islanders de Puerto Rico en el partido de grupos de la Liga de Campeones de la CONCACAF.

A pesar que el entrenador del Galaxy, Bruce Arena, decidió darle oportunidad a los jóvenes valores del equipo, que normalmente son reservas durante la competición de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS), para nada se notó en el rendimiento del equipo y siempre fueron superiores a sus rivales.

El Galaxy necesitaba de la victoria y la consiguió en su campo del Home Depot Center, que le permitió ponerse con seis puntos dentro del Grupo 5, donde es líder, mientras que los Islanders todavía no conocen el triunfo en lo que va de competición.

El otro equipo del Grupo 5, el Isidro Metapán, de El Salvador, tiene tres puntos, y recibirá al Galaxy en su campo el próximo 25 de octubre en lo que será el último partido para ambos equipos.

El Galaxy también tendrá que visitar antes Puerto Rico para enfrentarse de nuevo a los Islanders.

El partido se puso de inmediato favorable al Galaxy cuando al minuto siete Tommy Meyer marcaba el primer gol y le daba al equipo angelino toda la tranquilidad del mundo para hacer su mejor fútbol.

Meyer, que llegó desde la defensa, marcó de cabeza al aprovechar un centro de Kenney Walker.

Aunque el Galaxy no marcó más goles en la primera parte y el Islanders tuvo oportunidad de conseguir el empate por mediación de Gregory Richardson, el mejor del equipo puertorriqueño, el control del balón era de los angelinos con un Rafael García pletórico en el esfuerzo de lucha permanente.

La segunda parte fue todo un recital goleador del Galaxy que lo comenzó nada más iniciarse con una gran jugada de José Villarreal que puso el 2-0 en el marcador.

El centrocampista mexicanoamericano protagonizó una excelente jugada individual donde burló a dos defensas y disparó potente para dejar sentenciado el partido antes de que cayese lesionado.

Luego el partido perdió ritmo, el Islanders intentaba reducir la desventaja, pero la defensa y el centro del campo del Galaxy hacia su trabajo de forma ordenada y no se lo permitieron.

El agotamiento físico comenzó a hacer mella en los jugadores del equipo isleño que vieron como sus rivales estaban mejores de piernas y en los últimos 10 minutos del partido les marcaron otros dos tantos para completar la goleada.

Jack McBean a los 80 minutos y Michael Stephens a los 82 se encargaron de conseguir los otros dos goles del Galaxy para cerrar la goleada de 4-0.

Los Islanders nunca mostraron el nivel que ejercieron hace dos años cuando sorprendieron a los galácticos con un triunfo en el mismo campo y en la misma competición.

Además de un par de centros e intentos de media distancia, el cuadro visitante no tuvo muy ocupado al joven portero del Galaxy, Brian Perk, que estuvo seguro en los pocos balones con peligro que le llegaron a su marco.