Tras frustrarse un duelo con un compatriota, el argentino Juan Martín del Potro arrancó el miércoles su marcha en el Abierto de Estados Unidos con una victoria 6-4, 7-6 (4), 6-4 sobre Florent Serra.

Del Potro, campeón del torneo hace tres años, tenía previsto medirse con David Nalbandian. Pero su coterráneo se retiró en la víspera por culpa de un desgarro abdominal. El francés Serra fue designado como reemplazo en condición de "lucky loser" tras haber perdido en la fase previa.

Séptimo cabeza de serie, Del Potro selló su victoria en 2 horas y 34 minutos. Le tocó debutar hasta el tercer día del último Grand Slam de la temporada, lo cual le fue de ayuda debido a que en las últimas semanas había padecido molestias en la muñeca izquierda.

Del Potro ganó el US Open de 2009, edición en la que derrotó al español Rafael Nadal en semifinales y luego a Roger Federer en la final. El argentino y Novak Djokovic son los únicos jugadores que han vencido a Nadal y Federer en la misma cita de un Grand Slam.

"Este es un torneo muy especial para mí, un torneo con los mejores recuerdos de mi vida", dijo Del Potro.

Sin Nadal de por medio, David Ferrer comparece al US Open como la carta principal del tenis español.

Ferrer hizo valer su condición de cuarto preclasificado del torneo al vencer el miércoles 6-4, 6-2, 7-6 (3) al sudafricano Kevin Anderson por la primera ronda.

El Open estadounidense es un torneo particularmente especial para el jugador de 34 años. Fue aquí, en 2007, donde alcanzó por primera vez las semifinales de un Grand Slam.

La regularidad es una característica que define cabalmente a Ferrer, quien ha pulido este año sus mejores resultados en las cuatro grandes citas, con cuartos de final en Australia y Wimbledon y semifinales en Francia. También ha redondeado una campaña de éxitos personales sin precedentes en el circuito: cinco títulos en tres superficies diferentes.

La baja de Nadal por una lesión en la rodilla izquierda le hizo subir un escalón en la preclasificación, y de paso aumentaron las expectativas de que Ferrer llegue lejos en Flushing Meadows.

Pero el número cinco del mundo prefiere hacerle la cruz a la palabra favoritismo.

"No pienso en ello", dijo Ferrer. "El tenis es un deporte individual, cada uno intenta jugar su partido lo mejor posible, pero por sí mismo".

"Con Rafa, es una lástima que no esté aquí, porque es un buen amigo mío, es un buen compañero y se le echa de menos", añadió. "Cuando está él, pues es mucho más favorito que todo el mundo porque es mejor".

También el miércoles, el argentino Leonardo Mayer avanzó a la segunda ronda con un triunfo 6-4, 6-4, 7-5 sobre el polaco Lukasz Kubot.

El estadounidense Brian Baker prosiguió su notable regreso tras una insólita seguidilla de cinco cirugías al vencer 6-3, 6-4, 6-2 al checo Jan Hajek.

La última vez que Baker estuvo en el US Open fue en 2005, año en el que superó al argentino Gastón Gaudio. Pero un par de meses después se sometió a una operación en la cadera izquierda, y luego se sucedieron otros quebrantos que lo dejaron fuera de la actividad durante casi cinco años y medio. Regresó esta temporada, en la que ha subido del puesto 458 del ránking para estar ahora en el 70.

Victoria Azarenka, la número uno mundial y campeona del Abierto de Australia, no ha dado tregua en dos presentaciones en Flushing Meadows. La bielorrusa eliminó 6-2, 6-2 a la belga Kirsten Flipkens.