El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, pidió hoy a la ONU que aborde la creación de una zona de seguridad en Siria para atender a los refugiados que huyen del conflicto que sacude al país árabe.

"Esperamos que las Naciones Unidas se involucren en el tema de la protección de los refugiados en Siria y si es posible alojarlos en campamentos levantados allí", dijo Davutoglu en Ankara antes de volar a Nueva York para participar mañana en una reunión del Consejo de Seguridad sobre la situación del país árabe.

El jefe de la diplomacia turca apuntó que la ONU es el foro para tratar la situación de los civiles sirios y expresó su esperanza de que se obtengan "resultados concretos" de la reunión del Consejo de Seguridad del jueves.

Turquía acoge a más de 79.000 desplazados sirios, y el martes abrió el primero de cuatro nuevos campamento para alojar a otros 43.000 desplazados por el conflicto en su vecino país.

"Cuando hablamos de cientos de miles de personas, ese problema ya no es el problema interno de un país, sino que se convierte en un peligroso problema internacional", subrayó Davutoglu.

El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, declaró hoy en una radio francesa su intención de plantear también mañana en el Consejo de Seguridad la creación de zonas de seguridad en Siria para proteger a los refugiados.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió el martes que ha detectado un creciente flujo de refugiados sirios entrando en Turquía, que ha pasado de 500 personas cruzando la frontera diariamente, a una media de 5.000 por día en las dos últimas semanas.

Los responsables de ACNUR aseguraron que si el conflicto empeoraba podrían llegar a Turquía hasta 200.000 desplazados sirios.

El jefe de la diplomacia turca advirtió ya esta semana que se debían de tomar medidas por si la afluencia de desplazados aumenta por el recrudecimiento del conflicto.

Destacó entonces que la comunidad internacional debía de compartir también la carga de la situación y que no era justo que recayera todo el peso de la atención a los desplazados sobre los países vecinos de Siria.

Davutoglu afirmó la semana pasada que Turquía sólo podía recibir a 100.000 desplazados y que la ONU debería responsabilizarse de establecer campamentos bajo su protección dentro del territorio de Siria.