El presidente Juan Manuel Santos destacó el miércoles que por encima de las dificultades su gobierno quiere buscar la paz en el país, sumergido en un conflicto interno desde hace casi 50 años.

"Con el trabajo armónico con la rama judicial...estoy seguro de que lograremos tener un Estado con las mismas características: reformador, progresista, decente, con regiones fuertes y dignas y también un gobierno que, así sea más difícil, quiere buscar la paz por encima de estimular la guerra", dijo el gobernante en un discurso desde la ciudad de Barranquilla, al norte del país.

Santos, cuyo discurso fue transmitido en vivo por la página web de la Presidencia, no ha dado detalles sobre las "conversaciones exploratorias" que confirmó el lunes pasado que lleva con las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sólo ha indicado que en los próximos días dará mayor información.

Hasta ahora se desconoce oficialmente cuándo y dónde comenzaron esos contactos, los delegados de cada bando y si ya hay una agenda de temas para negociar en diálogos dentro o fuera de Colombia.

Farhan Haq, portavoz adjunto del secretario general de las Naciones Unidas, ratificó en la jornada el ofrecimiento de ese organismo para realizar gestiones de buenos oficios en eventuales diálogos, en caso se le solicite. El Secretario General Ban Ki-moon "espera que esto (los contactos de gobierno y rebeldes) sea el inicio de un diálogo productivo para resolver un conflicto que ha afligido a los colombianos", dijo Haq a reporteros en la sede de la ONU, en Nueva York.

Más temprano, la ex senadora Piedad Córdoba y miembros de su grupo de activistas Colombianas y Colombianos por la Paz expresaron en una conferencia de prensa su apoyo a la gestión del gobierno e instaron a las dos partes a no pararse de la eventual mesa hasta sellar un acuerdo.

Recomendaron además que tan pronto se inicien esos diálogos, gobierno y guerrilla discutan implantar un cese de fuego o una tregua y así facilitar el avance de las negociaciones.

"El hecho de insistir en la salida política al conflicto social y armado que vive el país se fundamenta además en un interés y de un afán muy concreto de plantear propuestas que van desde la humanización de la guerra que saque a la sociedad civil del conflicto y también posibilite una tregua bilateral, que ambiente de mucha mejor manera" las conversaciones, dijo Córdoba, a quien desde 2008 y hasta este año las FARC entregaron en libertad a más de una veintena de secuestrados, algunos de los cuales tenían más de una década en cautiverio.

Carlos Lozano, editor del semanario "Voz" del Partido Comunista de Colombia y también del grupo de Córdoba, insistió en la necesidad de que las partes discutan ese cese de hostilidades como una forma "para que el conflicto se pueda bajar en su intensidad, para que el diálogo se adelante bajo...un ambiente favorable, a la distensión y no a las alteraciones propias de los horrores y la barbarie de la guerra".

"El diálogo se puede adelantar en cualquier otro país, pero hacia allá llegarán los ecos de la confrontación, de los horrores de la guerra en Colombia, por lo tanto de nuestra posición humanista planteamos la necesidad de que se pacte un cese (al) fuego, un cese de hostilidades bilateral, una disminución de la intensidad del conflicto que tiene que ser un compromiso de todas las partes, un compromiso tanto de la guerrilla como del gobierno colombiano", dijo Lozano.

Ya en el pasado diálogos entre una coordinadora de tres distintos grupos guerrilleros y la entonces administración de César Gaviria (1990-1994) naufragaron en 1992 por acciones atribuidas a los rebeldes, como el secuestro y posterior muerte en cautiverio de un político.