La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, sancionó hoy una ley de cuotas sociales y raciales que destina la mitad de las plazas de las universidades federales a estudiantes procedentes de la escuela pública.

Según un comunicado de la Presidencia brasileña, la jefa del Estado precisó que la norma responde al desafío de lograr la "democratización del acceso a las universidades", al tiempo que se mantiene "un alto nivel de enseñanza" y de concurso de méritos.

Mientras, el ministro brasileño de Educación, Aloizio Mercadante, afirmó que la ley servirá para que los mejores estudiantes de la red pública ingresen en los centros de enseñanza superiores.

"Estamos abriendo una oportunidad para que los buenos alumnos, los mejores alumnos de la red pública tengan mejores oportunidades de acceso a las universidades federales", apostilló.

Dentro del 50 por ciento reservado a estudiantes de la escuela pública, la ley prevé además la asignación de plazas atendiendo a criterios de renta y raza.

Para la distribución por criterio racial, las universidades tendrán en cuenta la proporción de ciudadanos negros, mulatos e indígenas contemplados en el censo de cada estado brasileño del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).