La canciller alemana, Angela Merkel, dijo el jueves que confía en que los esfuerzos realizados por Italia para reformar sus finanzas le ayudarán a abatir sus costos de endeudamiento soberano, pero subrayó su resistencia a otra idea que podría reducirlos aún más: dar una licencia bancaria a los fondos permanentes de rescate.

Merkel habló después de reunirse con el primer ministro italiano Mario Monti, quien a la cabeza de un gobierno de tecnócratas asumió el año pasado al frente de la tercera economía de la eurozona de 17 naciones.

Monti ha promovido una agenda de reformas que incluyó la restitución de los impuestos a la propiedad, el aumento al impuesto a la venta, reducción de costos y elevación de la edad de jubilación.

Merkel elogió la agenda de reformas y señaló un "indicio promisorio" en las recientes subastas de bonos italianos, pues bajaron las tasas de endeudamiento del gobierno. De todos modos sigue siendo alta la diferencia entre las tasas que pagan Italia y Alemania — la economía europea más grande — a cambio de endeudarse.

"Estoy convencida firmemente de que el curso de reformas que busca el gobierno italiano es una contribución significativa para que bajen las tasas de interés", afirmó Merkel en una conferencia de prensa junto a Monti.

Monti dijo: "Italia ha logrado un gran éxito y los mercados están en el proceso de reconocer esos éxitos".

El miércoles, Italia pagó tasas de interés muy reducidas a cambio de recaudar 9.000 millones de euros (11.250 millones de dólares) en los bonos del tesoro a seis meses. El martes, los bonos a mayor plazo, incluso la deuda a 10 años, también se subastaron con menos tasas de interés.

La mayoría de los economistas atribuye la baja en las tasas de endeudamiento a la expectativa de que el Banco Central Europeo aprobará un plan para adquirir los bonos del gobierno de España e Italia si solicitan ayuda de los fondos de rescate de la eurozona.

Merkel se ha manifestado en apoyo de dicho plan, que daría a esos dos países tiempo para poner en práctica sus reformas.

En cambio, Alemania se opone firmemente a otra posible medida de alivio: otorgar licencia bancaria al fondo permanente de rescate.

A Alemania le disgusta la idea de darle poder ilimitado al fondo y se ha mantenido firme en exigir reformas y recortes presupuestarios a cambio de ayuda. Merkel dijo que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, también cree que otorgar una licencia bancaria no sería compatible con los tratados europeos.