Los partidos del gobierno de coalición en Grecia acordaron en principio un nuevo paquete de austeridad exigido por los acreedores del país, pero siguen negociando los detalles, informó el miércoles el ministro de Finanzas, Yannis Stournaras.

El funcionario dijo que los delegados de los tres partidos en la alianza de tendencia conservadora sostendrán nuevas conversaciones para resolver los asunto "técnicos" restantes.

"El escenario básico ha sido terminado. Hay uno o dos asuntos menores que siguen sin resolverse", explicó Stournaras luego de asistir a una reunión del primer ministro Antonis Samaras con los jefes de dos partidos, el socialista PASOK y el Izquierda Democrática.

El gobierno, con dos meses en el poder, ha deliberado durante varias semanas sobre la manera de ahorrar 11.500 millones de euros (14.400 millones de dólares) en 2013 y 2014.

Los recortes forman parte de los compromisos asumidos por Grecia con sus socios europeos y el Fondo Monetario Internacional, cuyos fondos de rescate han evitado la bancarrota del país desde mayo de 2010 a cambio de un severo programa de austeridad concebido para reducir un colosal déficit presupuestal.

Los inspectores del programa de austeridad que forman parte de la llamada troika — la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo — estarán en Atenas a principios del mes próximo para revisar de nuevo las medidas tomadas por Grecia. De la entrega de un reporte favorable depende la próxima entrega de un préstamo de rescate por unos 31.000 millones de euros.

Si la troika determina que Grecia se ha atrasado en sus compromisos y suspende la entrega de préstamos, el país se quedará sin dinero y en riesgo de abandonar la eurozona, lo cual desataría una nueva turbulencia financiera en las 17 naciones que utilizan la moneda común.

Los nuevos recortes podrían implicar otra serie de reducciones en las pensiones y en el salario de empleados públicos, decisiones que han provocado hondo malestar entre la población.

El miércoles, más de un millar de empleados municipales se manifestaron pacíficamente contra los nuevos recortes al gasto de autoridades locales.