La sangrienta huelga en la mina sudafricana de platino de Lonmin en Marikana, donde han muerto 44 personas, volvió hoy a lograr un nuevo récord de seguimiento, con un 92,3 de participación, mientras la empresa y los sindicatos continúan buscando un acuerdo de paz.

Las partes se reunieron hoy en Rustenburg, cabecera de la comarca minera de la provincia del Noroeste, a cien kilómetros de Johannesburgo, sin que se hubiera logrado alcanzar un acuerdo a última hora de la tarde de hoy.

El encuentro, presidido por el Ministerio de Trabajo de Sudáfrica con la mediación del Consejo Eclesiástico de Sudáfrica (SACC), trata de lograr un "acuerdo de paz" entre trabajadores y patronal que permita la apertura de negociaciones tras la muerte de 44 personas en las sangrientas protestas que se prolongan desde el 10 de agosto.

La compañía Lonmin, propietaria de la mina de Marikana, informó hoy en un comunicado de que solo el 7,7 de plantilla acudió hoy a sus puestos en la explotación, aunque destacó la ausencia de incidentes.

La huelga de Marikana, encabezada por los picadores del sindicato minoritario AMCU (Asociación de la Minería y la Construcción), reclaman un aumento salarial de hasta 12.500 rands (unos 1.200 euros), tres veces más que su retribución actual.

El pasado 16 de agosto 34 trabajadores perdieron la vida por disparos de la Policía, el episodio más sangriento registrado en Suráfrica desde el fin del régimen racista del apartheid, impuesto por la minoría blanca sudafricana hasta 1994.

Un total de 270 trabajadores (259 detenidos tras la mascare del 16 de agosto y otros apresados tras su alta en el hospital) afrontan cargos de asesinato, intento de asesinato y desorden público.

La Fiscalía de Sudáfrica informó hoy que los detenidos podrán ser también imputados por la muerte de 34 de sus compañeros por disparos de la Policía, puesto que contribuyeron a los disturbios que desencadenaron la tragedia.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, anunció el pasado jueves la puesta en marcha de una comisión judicial de investigación para esclarecer los acontecimientos de la masacre y depurar responsabilidades por la muerte de los 34 mineros.