La exesposa y cómplice del pederasta y asesino Marc Dutroux, Michelle Martin, ha pasado su primera noche en el convento de las hermanas Clarisas de Malonne (sur de Bélgica), que ha decidido acogerla tras haber recibido la libertad provisional una vez cumplidos 16 años en prisión.

Martin, de 52 años, abandonó anoche el centro penitenciario de Berkendael, a las afueras de Bruselas, para ser trasladada al convento, donde llegó en torno a las 23.00 horas (21.00 horas GMT), según informa la agencia de noticias Belga.

El Tribunal de Casación de Bruselas dictó ayer libertad provisional para Martin después de cumplir en prisión 16 de los 30 años a los que fue sentenciada en su día como cómplice del secuestro y la violación de varias niñas en los años 90.

El ingreso en el convento para acceder a la libertad provisional fue una petición de los abogados de la exesposa del pederasta belga.

Unas 50 personas se manifestaban contra la liberación de Martin cuando ésta llegó a su nueva residencia, rodeada de un cordón policial.

Los manifestantes lanzaron insultos y gritos contra Martin a su paso, aunque el vehículo que la transportaba, de cristales tintados, pudo entrar sin incidentes en el recinto del convento.

El dispositivo policial había sido reforzado en las inmediaciones del convento a lo largo del día, a medida que crecía la expectación ante la inminente llegada de la reclusa.

El pasado viernes alrededor de un millar de personas se manifestaron en la localidad de Malonne para mostrar su rechazo contra su nueva "vecina" y recalcaron el hecho de que el convento se encuentre próximo a tres colegios.

El acogimiento de Martin por las monjas Clarisas de Malonne ha levantado gran revuelo en el país así como en la pequeña localidad valona de apenas 5.000 habitantes.

Algunas voces de la Iglesia Católica del país, como el arzobispo de Malinas-Bruselas monseñor André-Joseph Leonard, se han desentendido de la decisión de las monjas señalando que "depende de la voluntad de las hermanas" acogerla o no, si bien la Conferencia Episcopal belga indicó ayer en un comunicado que respetan la decisión de la Justicia.

El coste de la seguridad y la protección que Martin deberá recibir en el convento también ha levantado polémica, un gasto que, según el presidente del sindicato de policías SLFP, costará 120.000 euros al mes.

Martin deberá atender todas las citas con el juez de vigilancia penitenciaria y, aunque podrá salir del convento, no podrá acercarse cerca de la residencia de sus víctimas.

La exesposa de Dutroux fue condenada en 2004 por haber participado en el secuestro de varias de las víctimas del pederasta y por haber dejado morir de hambre a dos de ellas, de 8 años, encerradas en un escondrijo subterráneo en la casa de la pareja en Charleroi (sur del país).

Dutroux, de quien se divorció en 2003, fue condenado a cadena perpetua por el secuestro y violación de seis niñas entre junio de 1995 y agosto de 1996, además del asesinato de las dos que murieron encerradas y de una pareja presuntamente cómplice de los hechos.