El Gobierno francés adoptó hoy un proyecto de ley que prevé la creación de 150.000 empleos subvencionados para jóvenes con poca o ninguna cualificación, que son los más afectados por el paro y con más dificultades de inserción profesional.

Los beneficiarios de estos llamados "empleos del futuro" trabajarán para ayuntamientos, hospitales, centros escolares, organismos sociales, asociaciones o, excepcionalmente, en empresas privadas, y recibirán una subvención de hasta el 75 % de su remuneración.

El costo previsto es de 500 millones de euros en 2013 y "algo más de 1.500 millones" anuales a continuación a cargo de los presupuestos del Estado, explicó el ministro de Trabajo, Michel Sapin, en conferencia de prensa.

"Queremos que se privilegien los contratos definidos", afirmó Sapin, que no obstante admitió que también se admitirán los temporales, y precisó que las ayudas públicas se mantendrán en cada caso entre uno y tres años, con la condición de que los empleadores ofrezcan un "acompañamiento" a los "jóvenes en muy gran dificultad de inserción" a los que van dirigidos.

Insistió en que ese "acompañamiento", que puede incluir una formación profesional por los canales clásicos, es "fundamental" para las 500.000 personas susceptibles de acogerse por tener entre 16 y 25 años, carecer de cualificación y de trabajo.

Ese colectivo sufre una tasa de paro más de cuatro veces superior al de los jóvenes titulados, recordó el ministro delegado de la Formación Profesional, Thierry Repentin. Además, está muy concentrado en barrios y áreas económicamente deprimidas (incluida la Francia de ultramar) donde el desempleo juvenil se sitúa en el 50 o el 60 %.

El texto se someterá al Parlamento desde el inicio de la sesión extraordinaria el próximo 10 de septiembre y será el primero para su tramitación.

Sapin se esforzó en marcar la diferencia con los llamados "empleos jóvenes" del Gobierno del socialista Lionel Jospin (1997-2002), que sirvieron sobre todo como primera experiencia laboral para personas que tenían titulación, aunque en ambos casos se trata de actividades en el llamado "sector no lucrativo".

"Cuanto más estén estos trabajos al servicio de los demás (...) mejor permitirá la inserción a continuación", argumentó el titular de Trabajo, que puntualizó que ésta es sólo una de las cuatro patas de la acción prevista por su departamento para combatir el paro.

A ese respecto, y tras haber reconocido que en julio hubo "un agravamiento de la situación del empleo" -que achacó a las políticas del anterior Ejecutivo de derechas-, el ministro socialista recordó que ya han puesto en marcha un dispositivo de 80.000 puestos de trabajo también subvencionados.

Avanzó que tras "los empleos de futuro" está previsto articular el llamado "contrato de generación", dirigido al sector privado, por el que trabajadores veteranos formarán en la empresa a otros jóvenes.

El "contrato de generación" será objeto de una negociación con los interlocutores sociales en cuanto se presente la propuesta gubernamental la semana próxima y podría empezar a aplicarse desde comienzos de 2013.

Por último, Sapin dijo que trabaja en un documento que piensa someter en una quincena de días a patronal y sindicatos sobre las garantías de empleo para que sea discutido.