EEUU ha autorizado a Corea del Sur a efectuar vuelos de persecución y utilizar sistemas de telemetría para probar los F-35A de Lockheed Martin, modelo que aspira a convertirse en el nuevo caza de las Fuerzas Aéreas del país asiático.

Lockheed Martin compite con el también estadounidense Boeing y con el grupo europeo de defensa EADS en el concurso para renovar con 60 cazas las Fuerzas Aéreas surcoreanas para el año 2021, en una operación que se estima en unos 7.300 millones de dólares, según la agencia Yonhap.

Con vistas a la adquisición, las Fuerzas Aéreas de Corea del Sur habían solicitado a los fabricantes autorización para que sus pilotos utilizasen sistemas de telemetría y aviones de persecución para comprobar las funciones de cada modelo.

Boeing y EADS habían dado el visto bueno a los pilotos surcoreanos para hacer este tipo de pruebas, pero Lockheed Martin se había mostrado reticente hasta ahora.

La autorización, recogida en una carta del Departamento de Defensa de EEUU, para utilizar estos métodos supone que los pilotos surcoreanos podrán efectuar pruebas a principios de septiembre en territorio estadounidense para comprobar las funciones de los F-35, detalló Yonhap.

El equipo surcoreano que examina los aparatos completó recientemente dos semanas de pruebas sobre los F-15 de Boeing en EEUU, mientras que los test sobre el Eurofighter de EADS están programados para el mes que viene.

Está previsto que Seúl elija cuál será el nuevo modelo de sus Fuerzas Aéreas a finales de este año, aunque los expertos no descartan que la decisión se pueda retrasar hasta después de las elecciones presidenciales, programadas para diciembre.

Desde 2002 Corea del Sur ha adquirido 60 cazas F-15 de Boeing como parte del primer tramo de su programa de modernización de las Fuerzas Aéreas.