El alto mando de Carabineros de Chile informó hoy que fueron sancionados cuatro policías que obligaron a desnudarse a unos alumnos de secundaria tras haber sido arrestados en el marco de las protestas estudiantiles.

La información la entregó a los periodistas el director de la institución, general Gustavo González, quién explicó que los hechos se dieron después de la detención de diez alumnos del liceo María Luisa Bombal, de la ciudad de Rancagua, a unos 90 kilómetros al sur de Santiago.

González señaló que se realizó una investigación "y hay una responsabilidad directa de los carabineros que operaron en el lugar en un procedimiento de desalojo y robo en lugar no habitado, donde se detuvo a diez personas, donde dos eran menores de edad".

El director general de Carabineros, que deberá comparecer ante la Comisión de Derechos Humanos del Senado para explicar el exceso policial, añadió que "hubo un problema con el registro y la vestimenta que no estuvo acorde al protocolo que corresponde con menores de edad".

Los alumnos afectados, siete hombres y tres mujeres, fueron detenidos el pasado 13 de agosto tras participar en una toma. Ya en el cuartel policial fueron obligados a desnudarse y pasar varias horas en el calabozo, según denunciaron los padres y apoderados de los estudiantes.

Los estudiantes piden desde mediados del año pasado por una educación pública, gratuita y administrada en el nivel básico y secundario por el Gobierno central y no por los municipios, como ocurre en la actualidad.

A nivel universitario buscan el fin del lucro existente en muchos centros privados y de los altos costes de las carreras, que deben solventar con créditos del sistema financiero.

El Gobierno ha respondido con ofertas de créditos más baratos, más becas y una reforma tributaria que se debate en el Congreso, que busca recaudar hasta 1.000 millones de dólares para la educación, pero se niega a los cambios estructurales del sistema que exigen los estudiantes.

En el marco de la movilización estudiantil, los jóvenes se han tomado varios recintos educacionales que han sido desalojados por la policía, pero horas después vueltos a ocupar por los estudiantes.

Asimismo, y con el apoyo de organizaciones sociales y el Colegio de Profesores, a partir del segundo semestre han realizado varias marchas en Santiago y otras ciudades del país.