El candidato unitario de la oposición a la Presidencia de Venezuela, Henrique Capriles, dijo hoy que las empresas básicas del hierro y el aluminio seguirán siendo del Estado en el caso de que él gane las elecciones de octubre próximo y se comprometió a que estarán "bien administradas".

"Las empresas básicas van a seguir siendo del Estado, pero bien administradas, bien gerenciadas", sostuvo Capriles en un encuentro con trabajadores de las industrias básicas de Guayana, en el estado Bolívar (sur).

Indicó, según informes que atribuyó a trabajadores, que la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), nacionalizada en 2008, registró en el primer trimestre del año pérdidas de 482 millones de dólares y deudas que suman "más de 3.600 millones de dólares".

Señaló, además, que la producción ha caído un 25 % en las empresas de Guayana, mientras que en Sidor un 40,2 % y en Venezolana de Aluminio (Venalum) un 17 %, entre otras cifras.

También aludió a obras anunciadas por el Gobierno sin que hasta ahora se conozca "cuándo será la fecha para iniciar y terminar".

"Por ahí andan los que llevan 14 años en el poder que se les agotó el discurso y se les agotaron las ideas (...) diciendo que eso va a pasar a otras manos, pues yo le digo que no: esas empresas van a ser de los venezolanos, pero bien administradas", insistió Capriles.

Llamó a los trabajadores del Estado a "una profunda reflexión" a "39 días de decidir nuestro futuro", en alusión a los comicios presidenciales del próximo 7 de octubre, en los que se enfrentará a otros seis candidatos encabezados por el presidente, Hugo Chávez, quien busca su tercera reelección y es favorito en varias encuestas.

"Le digo a nuestros trabajadores: por encima de cualquier color político está su compromiso con Venezuela, con las empresas básicas, con sus puestos de trabajo", aseguró el líder opositor.

"Nosotros no queremos trabajadores jalabolas (aduladores), nosotros queremos trabajadores que echen pa 'lante", agregó Capriles, quien, entre aplausos, se comprometió a firmar los contratos colectivos con los trabajadores.

El pasado 20 de agosto Chávez protagonizó una discusión con trabajadores públicos de la industria siderúrgica nacionalizada en 2009 que le trasladaron su malestar, incluso abucheándolo, por llevar más de dos años con la renegociación de su contrato colectivo estancada.