El nuevo representante especial de la ONU para Siria, el diplomático argelino Lajdar Brahimi, mantuvo hoy una reunión informal con los miembros del Consejo de Seguridad, que evidenciaron de nuevo su "completa división" en cuanto al conflicto sirio.

"El Consejo está dividido. Nos enfrentamos a diferencias políticas. Muchos países han dicho repetidamente que (el presidente sirio Bachar) Al Asad tiene que irse, pero otros no están en esa línea", dijo el presidente del Consejo, el francés Gérard Araud, tras la reunión de más de una hora con Brahimi.

Araud explicó a la prensa que, durante el encuentro con los quince, que se celebró fuera de la sala habitual del Consejo y en un ambiente distendido, el sucesor de Kofi Annan pidió el apoyo a todos los miembros para su labor mediadora en Siria, algo con lo que cuenta hasta el momento.

En cualquier caso, Brahimi no tomará las riendas de los esfuerzos mediadores de la ONU y la Liga Árabe hasta el próximo 1 de septiembre, por lo que en este primer contacto con todos los miembros estuvo "escuchando" sus opiniones.

"Llega con la mente muy abierta, tratando de recopilar ideas para entender cómo se puede avanzar en la solución", dijeron a Efe fuentes diplomáticas del Consejo de Seguridad, cuyos miembros siguen "completamente divididos".

"Me temo que las divisiones en el frente político son muy, muy profundas", reiteró Araud, quien defendió que la parálisis que vive el máximo órgano internacional de seguridad ante el conflicto sirio "no es un problema del Consejo de Seguridad, sino de sus miembros".

El diplomático galo, que culminará la presidencia rotatoria del Consejo este viernes, defendió las tesis occidentales y de la mayoría de los países árabes, que consideran "de sentido común que Siria no puede ser democrática con Al Asad", mientras Rusia y China se oponen a esa premisa.

Con ese telón de fondo, Brahimi se enfrenta al inicio de su trabajo tras las huellas de Annan, con quien se prevé reunir la próxima semana en Nueva York para escenificar el pase de batuta, mientras que también tiene previsto visitar Siria este mes, según dijeron fuentes de la ONU.

Antes de todo ello, el representante especial volverá mañana, jueves, a reunirse con los miembros del Consejo de Seguridad, ya que acudirá a la cumbre ministerial convocada por Francia para analizar la dimensión humanitaria del conflicto en Siria.

Estará presidida por el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, y a ella también acudirá su homólogo británico, William Hague, y la canciller colombiana, María Ángela Holguín, así como distintos representantes del resto de miembros del Consejo, además del Alto Comisionado para los Refugiados, Antonio Guterres.

"Esperamos que al menos mañana los quince miembros del Consejo de Seguridad puedan presentar una posición común en el frente humanitario y trabajar juntos. Hay millones de sirios sufriendo", dijo el embajador Araud, quien anunció que también vendrán representantes de Turquía, Jordania e Irak.

"Los representantes de los países vecinos vendrán y nos contarán lo que necesitan oír del Consejo de Seguridad", añadió Araud sobre un encuentro que debe servir en primer lugar para abordar la cuestión humanitaria, ya que hay de 250.000 a 300.000 refugiados en los países vecinos y su número crece, al igual que en el interior.

Además, la Asamblea General de la ONU anunció hoy que Brahimi comparecerá ante el plenario de Naciones Unidas el próximo martes, 4 de septiembre.