El Gobierno argentino afirmó que los argumentos de México para pedir consultas formales en la Organización Mundial de Comercio (OMC) por supuestas restricciones a sus exportaciones "carecen de sustento y de fundamentación fáctica".

La embajada de Argentina en este país señaló en un comunicado que los argumentos de México "carecen de sustento y de fundamentación fáctica, toda vez que puede observarse un amplio e indiscutible acceso de los productos mexicanos en la Argentina".

"Al mismo tiempo, puede advertirse una fuerte caída en el ingreso de los productos argentinos a México", indicó.

La embajada precisó que Argentina importó en el primer semestre de 2012 desde México bienes por 1.058 millones de dólares FOB (libres de impuestos), mientras que las exportaciones a ese país sumaron 427 millones de dólares.

Dichas cifras, tomadas del Centro de Economía Internacional de la Cancillería Argentina, implican un déficit en la balanza comercial para Argentina de 631 millones de dólares.

Según datos de la Secretaría de Economía mexicana, el comercio bilateral pasó de 745 millones de dólares en 2001 a 3.019 millones de dólares en 2011. En los primeros nueve años de ese periodo, Argentina registró un superávit, mientras que en los dos últimos la balanza fue favorable a México.

El Gobierno argentino reconoce en el comunicado los beneficios del comercio internacional siempre y cuando se realice "en el marco de un intercambio justo y equilibrado que no se traduzca en un desvío de flujos de los excedentes de producción hacia los mercados emergentes, producto de la crisis global".

Además, reitera su rechazo "al indebido y excesivo uso por parte de algunos países de reglamentaciones técnicas, restricciones sanitarias y cupos", que suponen barreras arancelarias y obstaculizan el libre comercio afectando sobre todo a las economías emergentes.

El Gobierno mexicano pidió el viernes pasado a la OMC la celebración de "consultas formales" con Argentina por las medidas, a su juicio "proteccionistas", que afectan a las exportaciones mexicanas.

Esta solicitud, que supone el primer paso en el mecanismo de solución de disputas en el marco de la OMC y pone en marcha un proceso que puede demorarse años, "se realizó de manera coordinada con EE.UU. y Japón", que el 21 de agosto presentaron una petición similar.

La controversia surge a raíz de la suspensión por parte de Argentina de la aplicación del Acuerdo de Complementación Económica (ACE) en el sector automotor con México durante tres años, una decisión que el Gobierno mexicano calificó de unilateral y contraria al derecho internacional y a las prácticas comerciales.