Ann Romney, que podría convertirse en la próxima primera dama de EE.UU., aseguró hoy en entrevista con Efe que seguirá "peleando" por transmitir el mensaje de su esposo, Mitt Romney, aunque la esclerosis múltiple "ahora gobierna mi vida".

"Fui diagnosticada con esclerosis múltiple (en 1998) y ahora la esclerosis múltiple gobierna mi vida. También es mi maestra, y me ha enseñado que no puedo hacer las cosas que antes podía. Tengo una energía limitada y algunas de las cosas que pensé que haría más adelante en mi vida, no puedo", dijo Ann Romney.

Su participación en los actos de campaña ha supuesto un reto, tomando en cuenta que los pacientes con esa enfermedad deben evitar el estrés y dormir y alimentarse bien.

"Es casi irónico que esté (participando) en la campaña, porque para mí es muy difícil mantener un equilibrio entre mi salud y las exigencias de la campaña. Afortunadamente mi personal entiende eso y han sido estupendos, asegurando que consiga el descanso que necesito", observó.

La enfermedad, por ejemplo, limita el tiempo que ella puede acompañar a Mitt Romney en giras electorales porque, de lo contrario, "no podré cuidarme si hago eso".

Pero una de sus motivaciones, según explicó, es contrarrestar los mensajes, ataques negativos e "información falsa" dirigida contra su esposo, y asegurar a los votantes que Mitt "es un hombre íntegro" y "pueden confiar en él".

La "confianza" fue, de hecho, el hilo conductor de su discurso anoche, en horas de máxima audiencia, ante más de 5.000 delegados en el encuentro cuatrienal del Partido Republicano en Tampa (Florida), donde mañana Mitt aceptará la candidatura presidencial de su partido.

En ese sentido, Ann Romney, que acompañó a Mitt Romney en su fallida contienda presidencial en 2008, reiteró la idea de que seguirá transmitiendo el plan de su esposo para la creación de empleos y ofrecer "prosperidad económica a la gente que está luchando" en EE.UU.

"No vamos a poder cambiar (los anuncios negativos) antes de noviembre. Anticipo que habrá más y por eso es que seguiré peleando, seguiré viajando, haciendo entrevistas, para que la gente escuche nuestro mensaje", enfatizó Ann, acompañada de su hijo menor, Craig.

Ambos partidos se disputan el voto de las mujeres, que es un bloque electoral clave como lo fue en 2008 y que, según las encuestas, se inclina más por el presidente Barack Obama.

Al igual que en su discurso, en el que rindió tributo a las mujeres, Ann Romney aseguró que las mujeres "pueden confiar en Mitt".

Explicó que su madre optó por una carrera en la industria de cosméticos y se casó "ya tarde", pero, en su caso, con el nacimiento del primero de sus cinco hijos, decidió quedarse en casa "aunque nunca fue mi intención".

"Tuve a mis hijos cuando era joven y pensé que los criaría hasta cuando, aún joven, podría regresar a hacer lo que quisiera en mi vida. Desafortunadamente, cuando (Craig) cursaba el último año de secundaria, me diagnosticaron la esclerosis múltiple", recordó.

Ann, también una sobreviviente de cáncer del seno, afirmó que su enfermedad está en remisión y está "agradecida por cada día que tiene un día saludable".

Su secreto para un matrimonio duradero y feliz, lleva 42 años de casada, es "reír mucho" y "mantener un buen sentido del humor para hacer frente a la vida", dijo.

"También nos ha ayudado que estamos sumamente comprometidos con nuestro matrimonio, y aun con los altibajos, implícitamente confiamos el uno en el otro. También siempre debe haber mucho perdón en un matrimonio", dijo a manera de reflexión.

Si la esclerosis múltiple ha sido el reto más difícil de su familia, Ann asegura que la fe ha sido parte clave.

Su conversión de la fe episcopaliana al mormonismo le fue "fácil", dijo, porque ama "las enseñanzas de la iglesia" y tiene una "firme convicción en Dios y que estamos en la Tierra para ayudarnos y ayudar a los demás".

Recordando la influencia de su abuelo y padre, dos galeses que emigraron "en busca de esperanza, mejores trabajos y seguridad", Ann subrayó que su esposo y ella comparten el deseo de que EE.UU. siga siendo un lugar "donde todos vivan ese mismo sueño".