Aparte de compartir el mismo nombre y la nacionalidad argentina, Guido Pella y Guido Andreozzi tienen otra cosa en común: son tenistas desconocidos que tratan de abrirse paso en el circuito a fuerza de tesón.

Su anonimato puede medirse en el hecho que en la guía electrónica de la ATP se menciona que "dentro de poco se subirá una foto" en sus respectivas secciones.

Ambos tuvieron debut y despedida el lunes en el Abierto de Estados Unidos, un torneo que marcó huella en sus carreras. Después de superar tres partidos en la fase previa de clasificación, Pella y Andreozzi disputaron su primer Grand Slam y a la vez el primer certamen de categoría ATP.

No pudieron sobrevivir la primera ronda, al sucumbir ante rivales de mayor jerarquía. Andreozzi cayó 6-1, 6-2, 6-4 ante Kei Nishikori, un japonés que inició la semana como número 18 del ránking. Pella arañó un set antes de perder 7-5, 3-6, 6-4, 6-2 ante Nikolay Davydenko, un ruso que fue campeón de Copa Davis y hace media década fue tercero del mundo.

Pero quedan las sensaciones y las experiencias cosechadas del paso en Flushing Meadows, por más que los dos contemplan retornar en las próximas semanas al circuito de challengers.

"He vivido una semana buenísima, diría que la mejor de mi carrera hasta ahora", dijo Andreozzi, de 21 años y 222 del escalafón.

"Cuando arrancó el año, la verdad es que nunca hubiera pensado que iba a pasar por el US Open", añadió Pella, de 22 años y número 152.

Venir a Estados Unidos no estaba en los planes de Andreozzi, al menos hasta hace unos meses. Carecía de la cantidad mínima de puntos para entrar a las 'qualies', pero ganó un challenger en Lima — en el que venció a Pella en semifinales — y luego sorprendió a Feliciano López en la primera ronda de otro challenger en Bogotá.

No lo pensó dos veces y viajó a Estados Unidos para buscar su primer Grand Slam. Se va con un cheque de 23.000 dólares, lo cual no es una cantidad despreciable al representar casi la mitad de lo que había acumulado en su carrera.

Es también una suma de dinero que valdrá para costear más viajes y no depender de los recursos del padre, Jorge.

"Mi viejo es el sponsor", dijo Andreozzi cuando la preguntaron sobre sus patrocinios. "Lo pone todo".

Pella es tal vez más conocido: alcanzó las semifinales del torneo de juniors del Abierto de Francia 2008 y fue invitado para ser sparring del equipo Copa Davis. Siempre dispuso de respaldo de patrocinios y la federación nacional.

Se suponía que su salto profesional iba a ser más expedito, pero ahora reconoce que se confió demasiado y hasta llegó a considerar la posibilidad de renunciar a la carrera.

"Pensé que el tenis era fácil, cosa que fue el error más grande que cometí en vida", reflexionó. "Se me dieron algunos resultados buenos, rápidos, que no supe manejarlos para nada ... y este es un deporte cruel, así que se me complicó bastante".

Para entrar al cuadro principal del US Open, Pella derrotó en el tercer turno a Lukas Rosol, el checo que se hizo famoso por eliminar a Rafael Nadal en la segunda ronda de Wimbledon.

"Encontré el camino a seguir, que es el correcto para seguir avanzando", dijo Pella.