El Gobierno de Sudáfrica, la empresa minera Lonmin, los sindicatos y representantes de los piquetes buscan mañana un "acuerdo de paz" para la sangrienta huelga de la explotación sudafricana de Marikana, que se ha cobrado 44 vidas.

La ministra de Trabajo de Sudáfrica, Mildred Oliphant, presidirá mañana la reunión a puerta cerrada, cuyo único objetivo es llevar la paz a la mina de platino de Lonmin en Marikana, más allá de negociaciones salariales.

"La reunión del miércoles abordará el establecimiento de un acuerdo de paz. Una vez haya paz (la empresa) deberá afrontar los asuntos laborales", afirmó el viernes Oliphant, tras un primer contacto mantenido entre las partes.

El encuentro, que se celebrará en Rustenburg, cabecera de la comarca minera, ha sido propiciado por el Consejo Eclesiástico Sudafricano (SACC) y reunirá a Oliphant con la dirección de Lonmin, los sindicatos y los líderes de los mineros, que reclamaron asistir al margen de sus representantes sindicales.

"Hemos logrado abrir el diálogo entre Lonmin y los huelguistas. Han cesado las hostilidades, pero solo hablando lograremos resolver el problema", dijo hoy a los periodistas el obispo Jo Seoka, presidente de consejo eclesiástico, que agrupa a las diversas congregaciones cristianas del país.

La huelga en la mina de Lonmin en Marikana (Noroeste), a cien kilómetros al de Johannesburgo, iniciada el pasado día 10 de agosto por el gremio de picadores, ha desencadenado el episodio más violento en Sudáfrica desde el apartheid, el régimen de segregación racial impuesto por la minoría blanca del país hasta 1994.

Diez personas, entre ellos dos policías y dos guardias de seguridad fueron asesinados al inicio de la protesta, y otros 34 mineros murieron acribillados por las fuerzas de seguridad el 16 de agosto.

Lejos de remitir, la acción sindical en la mina de Marikana ha cobrado nuevo impulso en el inicio de su tercera semana.

La asistencia a la explotación de platino descendió hoy a un 8 por ciento, según manifestó la compañía Lonmin en un comunicado, frente al 13 por ciento de ayer.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, anunció el pasado jueves la puesta en marcha de una comisión judicial de investigación para esclarecer los acontecimientos y depurar responsabilidades por la tragedia.

El Directorio Independiente de Investigación de la Policía (IPID) ha anunciado la apertura de una investigación interna en el seno de las fuerzas de seguridad sudafricanas por la mascare de 34 mineros por disparos de sus agentes.