John McCain fue aclamado hace cuatro años como candidato presidencial en la convención del Partido Republicano.

Esta vez, McCain volverá a asistir al cónclave de su partido, pero se retirará rápido de la escena.

"No es mi espectáculo", dijo el martes en entrevista McCain, quien ha sido senador por Arizona durante cinco periodos.

El legislador, quien cumple 76 años el miércoles, es un auténtico superviviente.

Sobrevivió en 1967 al incendio que dejó varios muertos en el barco de guerra estadounidense Forrestal, al derribo de su jet en Vietnam, a su reclusión en una celda estrecha para prisioneros de guerra, al cáncer y a su peor derrota política, las elecciones de 2008 por la presidencia.

McCain siguió adelante de inmediato tras su derrota electoral ante el demócrata Barack Obama y se enfocó en otra postulación al Senado y en sus actividades en el Congreso.

En asuntos de política exterior, el senador es el líder en el Partido Republicano. Pugna por una participación extraordinaria estadounidense en los conflictos de Libia y Siria. Insiste en que no se afecte al presupuesto de defensa para futuros recortes al gasto.

John McCain entiende su papel en Tampa. En la noche de su cumpleaños, McCain pronunciará un discurso sobre seguridad nacional y después cederá el escenario, literal y figurativamente, al próximo candidato presidencial, Mitt Romney, y a la próxima generación del Partido Republicano.