La plataforma política aprobada el martes por el Partido Republicano, que plantea endurecer los controles a la inmigración, terminar de construir el muro fronterizo con México y negar todo derecho salvo el de la "autodeportación" a quienes no tienen papeles es una derrota para los que buscan un acercamiento con la comunidad latina.

"La plataforma completa de inmigración representa la postura más extremista del partido ... representa la guerra civil que está ocurriendo dentro del partido", manifestó Arturo Vargas, director ejecutivo del Fondo para la Educación de la Asociación Nacional de Funcionarios Elegidos y Designados (NALEO, por sus siglas en inglés).

"No preveo que sea la que Romney ponga en vigor si gana la presidencia", indicó Vargas, tras explicar que en Estados Unidos los candidatos presidenciales pueden apartarse de los lineamientos propuestos por sus partidos.

La plataforma — un documento de 55 páginas que se concentra principalmente en temas económicos y la creación de empleos — dedica poco más de una página para exponer la posición republicana sobre los asuntos de inmigración.

"Nuestra mayor prioridad es garantizar que se cumplan las leyes tanto en nuestras fronteras como en los puertos de entrada" al país, indica el documento, tras destacar las contribuciones de la "inmigración legal" en cada uno de los aspectos de la vida nacional.

Para los republicanos, la presencia de "millones de personas indocumentadas en este país representa riesgos graves para la seguridad y la soberanía de Estados Unidos".

El documento se opone a todo tipo de amnistía para aquellos que al violar las leyes de manera intencional ponen en desventaja a quienes las obedecen.

"Conceder una amnistía sólo recompensa y alienta que se sigan transgrediendo las leyes", asegura la plataforma, apartándose así de la amnistía que aprobó el presidente republicano Ronald Regan para beneficiar a unos tres millones de inmigrantes sin papeles en 1986.

El gobernador de Virgina, Bob McDonnell — presidente del Comité de Resoluciones que tuvo a su cargo los lineamientos de la plataforma — dijo esta semana que el documento "refleja la visión de los líderes de base del Partido Republicano".

Durante la campaña política interna, los opositores de Romney alegaron que el ex gobernador de Massachusetts no era lo suficientemente conservador.

Pero otros republicanos como el ex gobernador de la Florida Jeb Bush, el senador Mel Martínez y el ex secretario de Comercio Carlos Gutiérrez se han manifestado en favor de posiciones más amigables con la comunidad latina. Algunos, como el ex candidato presidencial y ahora senador John McCain, han pedido a Romney que se acerque más a los hispanos.

Gutiérrez, quien asesora a Romney en temas hispanos, intentó distanciar al aspirante presidencial de la plataforma partidaria.

"La plataforma que cuenta es la de Romney, no la del partido", dijo a la AP Gutiérrez, y añadió que "la (posición) del partido y la de Romney no es la misma".

La plataforma comienza con la advertencia de que el sueño americano está en riesgo y promete cambios profundos en el funcionamiento del gobierno.

Entre los puntos concretos que propone para endurecer el control a los inmigrantes, aparecen la implementación obligatoria en todo el país de un programa que permite a las autoridades determinar si las personas se encuentran de manera legal, antes de que los gobiernos estatales o las autoridades nacionales puedan rembolsarle impuestos.

Propone también utilizar en todo el país el llamado programa "E-verify" para verificar si los inmigrantes tienen permiso de trabajo y si se encuentran en el país con autorización y señala que se crearán procedimientos "humanitarios" para alentar a los extranjeros sin papeles a que vuelvan a sus países de manera voluntaria.

"Eso significa que se van a autodeportar. Es ridículo esperar que 11 millones de personas se vayan. Es impensable", manifestó Vargas.

En las internas partidarias, Romney dijo que estaba a favor de la "autodeportación" de los inmigrantes sin papeles. Aunque no incluyó la palabra "autodeportación", la plataforma tomó esa idea de Romney, muy criticada entre las organizaciones de inmigrantes.

La plataforma pide también que se termine de construir el muro fronterizo que aprobó el Congreso en el 2006, y sostiene que las universidades que ayudan con aranceles de residentes a los estudiantes sin papeles no deben recibir fondos federales ya que no cumplen con las leyes nacionales.

En la actualidad, en numerosos estados los inmigrantes que no tienen autorización legal deben pagar como extranjeros si quieren estudiar en las universidades. Algunos centros de estudios, sin embargo, los ayudan a financiar sus estudios ofreciéndoles los aranceles que pagan los residentes legales.

El documento señala también que el departamento de Justicia debe desistir inmediatamente de sus demandas contra estados que han aprobado leyes antiinmigrantes entre ellos Alabama, Arizona, Carolina del Sur y Utah.

Con más de 50 millones de personas, la población hispana de Estados Unidos es la minoría de mayor crecimiento en el país.

De acuerdo con organizaciones no gubernamentales, al menos 12 millones de latinos estarían en condiciones de sufragar en las elecciones presidenciales de noviembre, tres millones más que en los comicios generales del 2008.

Romney ha calificado como "limosna" un proyecto de ley que busca legalizar la situación de jóvenes inmigrantes sin papeles que quieren estudiar y se ha manifestado en favor de ofrecerles tarjetas de residencia a personas con doctorados que satisfagan las necesidades de los empleadores.

En un discurso que ofreció en Orlando durante la reunión anual de NALEO, Romney dijo que no se conformaba con una medida provisional para modificar el sistema de inmigración, sino que trabajaría con republicanos y demócratas para hallar una solución a largo plazo.

El gobierno del presidente Barack Obama aprobó recientemente una serie de medidas que alientan la suspensión temporal de las deportaciones de algunos jóvenes sin papeles y les otorga permiso de trabajo por dos años.

La plataforma critica las medidas como una amnistía encubierta sin el reconocimiento de una ley.

El representante Mario Díaz-Balart — quien se ha manifestado en favor de una ley que legalice la situación de los estudiantes que llegaron al país de niños sin documentos — dijo a la AP que la plataforma "no es una postura radical" de los republicanos.

"La realidad es que el partido (republicano) es el que más ha hecho para ayudar a los inmigrantes", manifestó Díaz Ballart, tras recordar que fue por iniciativa de su partido que se aprobó la ley NACARA que benefició a miles de centroamericanos y que Reagan avaló una amnistía.

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Gisela Salomón está en Twitter como http://www.twitter.com/giselasalomon