El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció hoy que antes de que termine su Gobierno, en marzo de 2014, "todo lo que destruyó el terremoto (de febrero de 2010), estará construido".

Piñera, quien hoy inauguró un conjunto de 238 viviendas en la localidad sureña de Santa Bárbara, enfatizó que todos los chilenos deben sentirse orgullosos de que la reconstrucción -que según cifras oficiales registra un avance del 79 % dos años y medio después de la catástrofe- salga adelante a pesar de la crisis mundial.

El mandatario chileno recordó que el 27 de febrero de 2010, tras recorrer algunas de las zonas afectadas por el terremoto que causó 525 muertos y devastó amplias zonas del país, se reunió con los miembros de su gabinete, que estaba a punto de tomar posesión, y trazaron un "panorama desolador".

Un tercio de las escuelas y los hospitales de las regiones del Maule y Biobío estaba en el suelo, 220.000 viviendas quedaron destrozadas o con graves daños, 220 puentes se cayeron, la carretera Panamericana estaba intransitable y 40 puentes, 9 embalses y miles de kilómetros de caminos quedaron destruidos, recordó el presidente.

Las cifras oficiales dadas a conocer hoy con motivo de la gira del mandatario por varias localidades que resultaron afectadas por el terremoto hablan de 110.000 viviendas terminadas y otras 70.000 en proceso de construcción, un 99,9 % de avance en las obras de conectividad e infraestructura productiva y un 85 % de reparación en las escuelas dañadas.

"Es el momento de hacer un balance objetivo, con base en la realidad, sin caer en las descalificaciones ni en el obstruccionismo. Logramos ponernos en pie a pesar de un terremoto devastador y de un mundo en crisis. El 80 % de lo que se destruyó ya está reconstruido, y eso es mérito no sólo de las autoridades sino de todos los chilenos", enfatizó.

Apoyado por el buen comportamiento de la economía y un moderado crecimiento en las encuestas, que le dan un apoyo del 27 %, Piñera subrayó que su Gobierno ha sido capaz de hacer que Chile vuelva a la senda del crecimiento económico, "para derrotar a la pobreza y crear empleo".

Emplazó a los sectores críticos con su gestión a dejar a un lado la "guerra de guerrillas, el todos contra todos", porque "la inmensa mayoría de los chilenos -dijo- quieren progresar y vivir en paz".

En una jornada en la que estudiantes y profesores realizan un paro nacional y multitudinarias marchas de protesta en todo el país, el mandatario se quejó de que "por las imágenes de los canales de televisión y los diarios parecería que Chile es un país en guerra, y no es así".

En momentos en que el Parlamento debate una reforma tributaria para financiar los cambios en la educación que exigen los estudiantes, el presidente Piñera enfatizó que "hoy el país tiene que tomar decisiones importantes", para lo que pidió la colaboración de todos los representantes políticos.