Un grupo de opositores sirios pidió hoy apoyo militar a Occidente y presentó una serie de propuestas para la transición después de que se logre derrotar al dictador Bachar Al Asad, en un proyecto que tiene como título "El día después" y que ha recibido apoyo de instituciones estadounidenses y alemanas.

"Necesitamos un apoyo que vaya más allá de las palabras. Necesitamos los medios para impedir que Asad siga matando gente", dijo el historiador Amr al Azm, de la Universidad de Ohio (EE. UU.), y miembro del comité ejecutivo del proyecto "El día después".

El documento que contiene las propuestas tiene como propósito disipar los temores acerca de que después de la caída de Asad vaya a haber un caos en Siria y de que la oposición no pueda llegar a acuerdos básicos.

"Estas propuestas son el resultado de debates y conversaciones con todas las fuerzas políticas, ninguna ha sido excluida", dijo el catedrático de ciencia política de la Universidad de Washington y miembro del Consejo Nacional Sirio, Murhaf Joujati.

En los debates preparatorios para el documento presentado hoy participaron 45 personas entre las que se cuentan tanto representantes de grupos que luchan actualmente contra el régimen de Al Asad en Siria como opositores en el exilio.

"La idea central de todos los opositores es el establecimiento de un Estado democrático y un Estado de derecho en el que todos sean iguales ante la ley", agregó Joujati.

En ese futuro Estado, según el mismo catedrático, no habrá lugar para el extremismo religioso.

Entre los retos fundamentales definidos por el documento se encuentran la creación de un aparato de justicia de acuerdo a los Derechos Humanos, lo que deberá estar precedido de un régimen de transición, que deberá garantizar esa justicia para las víctimas de abusos recientes.

Además, se contempla una reforma de los aparatos de seguridad y al creación de una nueva constitución a través de la convocatoria de una asamblea constituyente que deberá ser lo más representativa posible y reflejar la diversidad cultural y religiosa que existe en Siria.

Finalmente, se plantean recomendaciones en política económica y social y se define como la prioridad más urgente para el día después reparar los daños económicos ocasionados por el régimen actual.

"No les puedo decir cuándo caerá Asad, pero si sé que tenemos que estar preparados", dijo Azm.