Un total de 63.800 refugiados, solicitantes de asilo e inmigrantes africanos, sobre todo etíopes, cruzaron el golfo de Adén en los primeros siete meses del año, lo que supone una cifra sin precedentes, indicó hoy el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Los inmigrantes, que parten generalmente de Somalia y Etiopía, pero también de la vecina Yibuti, emprenden peligrosas travesías marítimas organizadas por bandas de traficantes que les prometen llevarlos hasta la costa de Yemen, otro país sumergido en la pobreza y el conflicto armado.

Sin embargo, Yemen es visto solamente como un lugar de paso obligado para llegar hasta los ricos países del golfo Pérsico.

"El número de refugiados e inmigrantes del Cuerno de África que cruzan el Golfo de Adén y el Mar Rojo hacia Yemen continua batiendo previos récords", señaló en rueda de prensa Melissa Fleming, portavoz del ACNUR.

Los cifras de este año revelan un aumento del 30 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior.

Mientras el número de somalís se mantiene estable, el de etíopes ha aumentado.

"En años pasados entre un cuarto y un tercio de las personas cruzando el golfo eran somalís, este año constituyen uno de cada seis. Sin embargo, el número de etíopes no cesa de aumentar, dado que sólo este año han emprendido el viaje unos 53.000", agregó la portavoz.

2011 también fue un año récord, con la llegada de más de 103.000 personas a las costas de Yemen, la mayor cifra desde que el ACNUR comenzó a registrar estos movimientos en 2006.