Lexmark anunció el martes el despido de 1.700 trabajadores — casi 13% de su planta laboral — y que dejará de fabricar impresoras de inyección de tinta, como parte de un plan para reducir costos y enfrentar una disminución en las ventas.

La empresa de impresoras y programas informáticos agregó que cerrará su planta de impresoras con inyección de tinta en Filipinas a finales de 2015. También puso a la venta su tecnología de inyección de tinta.

Lexmark tenía unos 13.300 empleados el 31 de diciembre. La empresa ha estado abandonando el eje de su negocio — las impresoras de inyección — para concentrarse en impresoras láser, que son más lucrativas, así como en suministros para empresas y servicios informáticos.

Los despidos incluyen casi 1.100 empleos en la manufactura. Lexmark dice que las decisiones le permitirán ahorrar 85 millones de dólares en 2013 y 95 millones anuales para 2015. Se espera que ahorre unos 160 millones de dólares durante tres años por la reestructuración, la segunda en menos de un año. En enero eliminó 625 empleos.

La acción de Lexmark cerró el viernes en 19,01 dólares. Su valor ha caído desde los 73 dólares en 2006 y el año pasado se desplomó a un mínimo de 16,10 dólares.