La ONU dijo hoy que el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, acordó con Marruecos la permanencia en el cargo de su enviado especial para el Sahara Occidental, el estadounidense Christopher Ross, anunciada el pasado fin de semana.

"El secretario general y el rey Mohamed VI de Marruecos alcanzaron un acuerdo para seguir negociando y respaldar el trabajo de Ross y su equipo", dijo hoy a Efe uno de los portavoces de Ban, Farhan Haq, después de que el sábado el máximo responsable de la ONU anunciara que mantenía al estadounidense en su cargo.

La ONU respondió así después de que varios analistas y algunos medios hablaran de que la permanencia de Ross era "una bofetada" a Marruecos que ponía fin a las divergencias entre Rabat y el organismo internacional sobre los esfuerzos mediadores del estadounidense.

Ban habló por teléfono este fin de semana con el monarca marroquí y ambos decidieron que "las negociaciones sobre el Sahara Occidental que lidera la ONU avanzarán dentro del marco establecido por las distintas resoluciones del Consejo de Seguridad", según precisó hoy la oficina del portavoz del organismo en un comunicado.

Según ese acuerdo, Ross seguirá trabajando, como también lo hará el recientemente nombrado nuevo Representante Especial de Ban para el contencioso de la excolonia española, ocupada por Marruecos en 1975, el alemán Wolfgang Weisbrod-Weber.

Marruecos había retirado en mayo su confianza a Ross por su supuesta parcialidad contra las tesis de Rabat en el conflicto saharaui y porque "no había conseguido ningún avance significativo".

Pese a que los portavoces de Ban habían defendido en numerosas ocasiones el trabajo de Ross, desde el gobierno marroquí habían seguido criticando al diplomático en los últimos meses.

Una de las quejas principales de Marruecos con respecto a Ross era su insistencia en aferrarse a la independencia de la Misión de la ONU para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso) y su supuesto intento por hacer que esa misión tuviera un mandato sobre temas relativos a los derechos humanos.

El Gobierno marroquí considera que su soberanía sobre el territorio que ocupa en el Sahara Occidental es plena y no admitirá ningún menoscabo ni permitirá que un organismo no marroquí tenga alguna clase de autoridad por encima de la del Gobierno.

Las diferencias entre Marruecos y el Frente Polisario -representante saharaui en el contencioso- sobre el futuro de la excolonia española se basan en que Rabat sostiene que su plan de autonomía es la única salida al conflicto, mientras que los saharauis defienden la celebración de un referéndum en que la independencia sea una opción.