La reputación de Lance Armstrong podrá estar destrozada, pero para los donadores corporativos e individuales, su organización benéfica aún viste una impoluta camiseta amarilla.

Armstrong anunció la semana pasada que desistirá defenderse de las acusaciones por dopaje que lo persiguieron durante años. Con ello, fue despojado de sus siete títulos del Tour de Francia y suspendido de por vida del ciclismo profesional.

Pero en los días posteriores al anuncio, la Fundación Lance Armstrong fue colmada de donaciones y promesas de seguir apoyando su misión de promover la información e investigación sobre el cáncer.

El mismo día que Armstrong fue suspendido, el número de donaciones para su fundación casi se duplicó a 60.900 dólares de los 32.300 dólares de un día antes. Entre los patrocinadores corporativos se encuentran Nike, Anheuser-Bush y el fabricante de lentes contra el sol Oakley, que se han comprometido a seguir aportando a la organización benéfica.

"La fundación estaba agradecida por ser inundada por un flujo de apoyo en los últimos días", dijo en un comunicado Doug Ulman, presidente y director general de la fundación. "El número de donaciones espontáneas y mensajes de solidaridad de socios y simpatizantes fueron impresionantes".

La decisión de Armstrong de no enfrentar las acusaciones de dopaje podrán finalmente permitirle a él y a su fundación seguir adelante, aseguraron.

"El nunca dijo ser culpable, sino estar harto de luchar", dijo Peter Shankman, vicepresidente de la compañía de relaciones públicas Vocus Inc., y señaló que ninguna de las acusaciones contra Armstrong ha sido demostrada. "Se convirtió en un héroe en esto".

Armstrong, que se retiró del ciclismo profesional hace un año y cumplirá 41 años el mes entrante, niega haber usado sustancias prohibidas en su carrera y dijo que la investigación de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA, por sus siglas en inglés) una "cacería de brujas" llevada a cabo sin ninguna evidencia física. El jueves dijo que dejaría de luchar contra las acusaciones de la USADA y se negó a participar en el proceso de arbitraje de la agencia.

El viernes, la USADA eliminó 14 años de la carrera de Armstrong y lo suspendió de por vida del deporte. La agencia consideró la decisión de Armstrong como una manera de admitir su culpabilidad y etiquetó como tramposo a un hombre que construyó una leyenda al alcanzar el pináculo del ciclismo después de sobreponerse a un cáncer testicular que amenazó su vida.

"Aquellos que han sido afectados por el cáncer ven en Armstrong una inspiración", dijo Michael Shmarak, un vicepresidente de DKC Public Relations en Chicago. "Las marcas reconocen ese poder".