El presidente de México, Felipe Calderón, lamentó hoy la agresión que sufrieron dos funcionarios estadounidenses de parte de policías mexicanos el 24 de agosto pasado, y prometió una investigación "a fondo" de los hechos.

Ante el embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne, Calderón deploró "profundamente" el ataque y recordó que la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) abrió una investigación.

El pasado viernes dos funcionarios de la embajada de Estados Unidos expertos en seguridad resultaron heridos al ser tiroteados por policías federales mexicanos cuando viajaban en un vehículo blindado y con placas diplomáticas por una carretera del central estado de Morelos.

La camioneta, en la que también se encontraba un oficial de la Secretaría de Marina mexicana, recibió unos cuarenta disparos de los agentes en un confuso incidente por el cual 12 miembros de la Policía Federal (PF) están bajo arresto preventivo.

"No podemos permitir que pasen esos hechos sea por negligencia, por falta de capacitación, por falta de confiabilidad, por complicidad", declaró hoy Calderón, quien prometió rigor y severidad en un caso que ha sonrojado a la PF, dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

El presidente de México ofreció estas palabras cuatro días después de los hechos y por vez primera de modo público al inaugurar el Foro "Sumemos causas ciudadanos + policías", organizado por la ONG Causa Común.

Calderón agradeció a Wayne el apoyo de su país a la lucha contra el crimen organizado en México a través de la Iniciativa Mérida, como se conoce el plan de seguridad por el cual Estados Unidos canaliza fondos y tecnología a esta nación y a Centroamérica.

El gobernante dijo que México quiere "seguir trabajando intensamente" en materia de seguridad con EE.UU., y agradeció al embajador el respeto de su país al principio de corresponsabilidad en el combate a las organizaciones criminales.

Antes del encuentro, Wayne declaró a la prensa que los dos países estaban uniendo fuerzas para que la investigación avance, y dijo que pronto se verían los resultados de esta colaboración.

"Hay muchos esfuerzos por las autoridades de ambos países para preparar y organizar esta investigación y vamos a ver los resultados de esto", dijo el diplomático.

Ayer un juez mexicano ordenó la detención preventiva de los doce policías federales involucrados en el ataque contra la camioneta de la embajada de Estados Unidos, quienes ingresaron al Centro Nacional de Arraigo mientras avanzan las investigaciones.

La orden judicial se basa en un presunto "abuso de autoridad" y lo que resulte en las investigaciones iniciadas.

En un primer momento, la embajada de Estados Unidos dijo que sus agentes "fueron emboscados por un grupo de individuos" que resultaron ser policías mexicanos.