La mayor parte de los trabajadores públicos en huelga desde hace más de dos meses, acordó el martes volver al trabajo tras aceptar la propuesta de aumento salarial del gobierno brasileño, informó el sindicato del sector.

La Confederación de Trabajadores del Servicio Público Federal (CONDESF) aceptó la propuesta final del gobierno de un incremento de 15,8% en su salario que será dividido en los próximos tres años.

Sin embargo, otros sectores, como el sindicato de la Policía Federal y del Instituto de Colonización y Reforma Agraria, decidieron mantener la paralización por no aceptar la propuesta de aumento.

La oficina de prensa del Ministerio de Planificación y Presupuesto indicó que la negociación salarial con el sector público se cerraría el martes y que los sectores que no aceptaban la propuesta del gobierno se quedarían sin aumento.

La decisión de suspender el paro fue adoptado en el último día dado por el gobierno para que los sindicatos aceptaran su propuesta de incremento, debido a que el viernes enviará al Congreso su propuesta de presupuesto para el próximo año.

El secretario general de la CONDESF, Josemilton Costa, reconoció que el acuerdo está lejos de lo que reivindicaban los trabajadores.

"La propuesta quedó lejos de nuestra demanda, pero tenemos madurez para entender que no quedamos en cero. El espíritu del movimiento es de victoria, pero no vamos a parar nuestras luchas", dijo Costa a periodistas. La CONDESF agrupa a unos 510.000 trabajadores activos y jubilados.

Costa adelantó que en los próximos días negociarán con el gobierno la reposición de los días que dejaron de trabajar para evitar que sean deducidos del salario.

La huelga fue sentida especialmente en las universidades públicas, que levantaron la paralización, mientras que en otras áreas de la administración el impacto fue limitado.

La población sintió el efecto de la huelga durante algunas manifestaciones, como cuando la policía federal decidió atrasar el abordaje de aviones en algunos aeropuertos o cuando las autoridades del puesto fronterizo con Paraguay en Foz do Iguacu liberaron el paso de vehículos y peatones sin controlar el ingreso de contrabando.