Las últimas experiencias de Roger Federer en Nueva York han terminado con disgustos que le privaron de un sexto título en el Abierto de Estados Unidos de tenis.

Está la derrota ante Juan Martín del Potro en la final de 2009, en la que estuvo a un par de puntos de la victoria, pero acabó perdiendo tras cinco sets. Y los caídas ante Novak Djokovic en las semifinales de las pasadas dos ediciones, en las que no pudo materializar match points.

Pero el suizo atesora jugar en el cemento azul de Flushing Meadows. Anhela ese sexto título que establecería una cifra récord en la era de los torneos abiertos y aumentaría a 18 su fabulosa colección de coronas de Grand Slam.

El primer paso en ese sentido lo dio el lunes al deshacerse 6-3, 6-2, 6-4 de Donald Young, un proyecto de promesa estadounidense que no despega.

"No estoy diciendo que sea un torneo fácil, pero el US Open siempre me ha resultado ser bastante natural. Y siempre espero con ganas jugarlo", dijo Federer tras una placentera rutina nocturna de 1 hora y 34 minutos en el estadio Arthur Ashe.

"Este es un lugar que saca lo mejor de mí", añadió.

Con sus 31 años recién cumplidos, Federer llegó a la Gran Manzana en un momento idílico: viene de conquistar su séptimo Wimbledon y se colgó una medalla de plata en el tenis olímpico. También recuperó el primer lugar del ránking, luego de verse desterrado del mismo durante 25 meses por culpa de Rafael Nadal y Djokovic. Nadal no vino esta vez por una lesión en la rodilla izquierda izquierda y sólo se cruzaría con Djokovic en la final.

"Estoy feliz de ser el número uno del mundo ahora mismo, pero eso no es lo que me motiva en el US Open. Lo que busco es ese título, acercarme a ese título", declaró Federer.

Un oponente que podría trastocar ese objetivo se llama Andy Murray, con un choque a la vista para las semifinales.

Federer venció a Murray en la final de Wimbledon, pero el escocés se cobró revancha al mes siguiente en el mismo césped de All England Club para proclamarse campeón olímpico.

No hay que fiarse con la victoria en sets corridos de Murray en su estreno. Pasó apuros y por algo pegó un grito que retumbó en el estadio: "¡Concéntrate!"

Murray, quien procura conseguir su primer título de Grand Slam, derrotó 6-2, 6-4, 6-1 a Alex Bogomolov, quien el año pasado renunció a la nacionalidad estadounidense y ahora defiende a Rusia. El tercer preclasificado remó contra corriente al sufrir de entrada un par de quiebres de servicio, pero supo neutralizar el saque de Bogomolov al quebrárselo nueve veces.

"Si le pongo una nota al partido, le daría un seis o siete de 10 puntos", dijo Murray.

No hubo grandes sorpresas en la primera jornada del último major del año. Maria Sharapova, Victoria Azarenka, Kim Clijsters y la campeona vigente Samantha Stosur superaron sus compromisos sin sobresaltos.

La rusa Sharapova, quien este año completó la colección de títulos de Grand Slam con su consagración en el Abierto de Francia, despachó 6-2, 6-2 a la húngara Melinda Czink.

Sharapova ganó la presea de plata en el tenis olímpico de Londres, en cuya final fue vapuleada por Serena Williams, pero renunció a competir en Montreal y Cincinnati — los dos torneos en superficie dura más relevantes en la antesala al US Open — debido a un dolor estomacal.

La falta de actividad no se evidenció en la tercera preclasificada, al acumular 24 winners contra los ocho de Czink.

Sharapova indicó que tuvo que ir al doctor para ser examinada, inclusive sometiéndose a un ultrasonido para verificar si estaba embarazada. Todo salió negativo.

"Fue algo muy raro. Me dijeron que estaba bien, nada de embarazo. Yo quedé preguntándome: '¿Me pueden devolver el dinero?", dijo Sharapova.

La belga Clijsters emprendió el último torneo de su carrera con una victoria 6-3, 6-1 sobre la adolescente estadounidense Victoria Duval, quien con 16 años era la jugadora más joven del cuadro. Duval, hija de padres haitianos, llegó a estar en ventaja 3-2 al inicio, pero Clijsters acabó llevándose 10 de los últimos 11 games.

A sus 29 años, Clijsters planea retirarse tras el US Open. Clijsters se perdió la edición del año pasado por lesión, pero ha sido la campeona del certamen en las tres ocasiones previas que lo disputó en 2005, 2009 y 2010.

Stosur lució como una campeona, no como la jugadora que tan malos resultados obtuvo este año, al iniciar la defensa de su título del torneo.

Cabeza de serie número siete, la australiana doblegó a la croata Petra Martic 6-1, 6-1 en menos de una hora. Stosur sorprendió el año pasado al derrotar en sets corridos en la final a Serena Williams. Pero en el 2012 perdió en la primera ronda en el Abierto de Australia y en el torneo olímpico de Londres, y en la segunda en Wimbledon.

La bielorrusa Victoria Azarenka, primera cabeza de serie, aniquiló 6-0, 6-1 a la rusa Alexandra Panova.

Un par de argentinos que superaron la ronda previa de tres partidos para poder disputar su primer Grand Slam fueron frenados al toparse con rivales de mayor jerarquía.

Guido Pella perdió 7-5, 3-6, 6-4, 6-2 ante Nikolay Davydenko, un ruso que hace seis años alcanzó el tercer lugar del ránking. Guido Andreozzi sucumbió 6-1, 6-2, 6-4 ante el japonés Kei Nishikori, 17mo preclasificado.

"Empecé muy nervioso, pero después me fui asentando", dijo Andreozzi. "Estos son jugadores acostumbrados a estos torneos, que saben como manejarlo. Espero que esta experiencia con los mejores me sirva de envión para más adelante y hacer las cosas mejor".

El colombiano Alejandro Falla perdió 6-4, 6-1, 6-2 ante el eslovaco Martin Klizan.

Otras preclasificadas de la rama femenina que superaron sus debuts fueron la checa Petra Kvitova (5), la china Li Na (9) y la francesa Marion Bartoli (11). Pero las alemanas Sabine Lisicki (16) y Julia Goerges (18) se quedaron en el camino.