El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, pidió hoy a la comunidad internacional que comparta la carga que supone atender a los refugiados sirios, que en Turquía ascienden ya a más 80.000 personas.

Davutoglu, en una intervención ante el Comité de Derechos Humanos de la Organización de Cooperación Islámica (OCI), reunido en Ankara, destacó que atender a los más de 80.000 refugiados huidos del conflicto en Siria se estaba convirtiendo en una enorme carga para su país.

"Esta carga no la pueden asumir solamente los países vecinos: Turquía, Jordania, el Líbano e Irak. Vamos a insistir en que toda la comunidad internacional tiene que compartir esta carga", declaró.

El jefe de la diplomacia turca declaró que su país quiere seguir ayudando al pueblo sirio, pero que se debían tomar medidas por si la afluencia de desplazados aumenta por el recrudecimiento del conflicto.

Davutoglu afirmó ya hace una semana que Turquía podía acoger solamente a 100.000 desplazados y que la ONU debería responsabilizarse de establecer campamentos bajo su protección dentro del territorio de Siria.

En los últimos días las fuerzas de seguridad turcas han aumentado los controles de seguridad que impone en la frontera a los refugiados por el temor de que se puedan infiltrar en territorio turco potenciales yihadistas o miembros del grupo armado kurdo PKK.

Debido al refuerzo de los controles, la llegada de refugiados se ha ralentizado y según los medios turcos varios miles de sirios esperan en su lado de la frontera para cruzar a territorio turco.

Un responsable turco explicó hoy a CNNTurk que no se trataba de un cambio de política para reducir la llegada de desplazados y que se estaban preparando campamentos para alojarlos.

La Dirección de Catástrofes y Situaciones de Emergencia turca anunció recientemente que está concluyendo la construcción de cuatro nuevos campamentos para acoger a más refugiados.