Los republicanos procuraron el lunes concentrarse en las dificultades económicas que enfrenta la población, con un argumento que juzgan irrefutable: si Mitt Romney gana las elecciones en noviembre, mejorará la economía y habrá más empleos para todos, incluidos los hispanos.

Pero no pudieron apartarse de los asuntos de inmigración, y la minoría de mayor crecimiento en el país, cuyo voto puede resultar decisivo en una contienda tan reñida, los acusó de tener políticas antiinmigrantes además de querer recortar los programas que benefician a los hispanos.

La Agenda Nacional de Liderazgo Hispano, una coalición que agrupa a 31 reconocidas organizaciones hispanas, denunció que la dirigencia republicana no aceptó una serie de recomendaciones formuladas para mejorar la situación de los latinos en el país.

Y en una rueda de prensa al inicio de la convención partidaria, varios funcionarios republicanos fueron bombardeados con preguntas sobre inmigración y se vieron forzados a hablar de la suspensión temporal de las deportaciones para algunos jóvenes inmigrantes sin papeles dispuesta por el presidente Barack Obama, entre otros temas.

"Lo que necesitamos hacer es algo así por ley. No sólo una declaración de un presidente, porque lo que un presidente declara el siguiente presidente puede cambiar", manifestó en español el gobernador de Nueva Hampshire, John Sununu, reifiréndose a la suspensión de las deportaciones que Obama anunció en las últimas semanas en procura de ganar simpatizantes latinos.

Romney hasta ahora no ha declarado qué haría con esas medidas en caso de llegar a la presidencia.

El representante texano Francisco Canseco, por su parte, también debió referirse a los temas de inmigración después de concentrarse en la economía y descartó una amnistía para legalizar a inmigrantes sin papeles.

"Necesitamos soluciones efectivas y justas", aseguró al responder una pregunta sobre si los republicanos podrían contemplar una amnistía similar a la dispuesta por Ronald Reagan durante su presidencia, la que benefició a unos 3 millones de inmigrantes que habían ingresado al país sin autorización.

Tras destacar que más del 10% de los hispanos están desempleados, dijo: Estamos en una situación (económica) muy grave en este país ... Con el gobernador Romney tenemos la oportunidad de surgir otra vez".

La Convención Nacional Republicana debía comenzar el lunes con una maratónica sesión de discursos, pero la tormenta tropical Isaac obligó a un cambio de planes, y tras la inauguración oficial el evento entró en receso hasta el martes, cuando se prevé difundir la plataforma política.

Algunos grupos hispanos anticipan que la plataforma no será favorable para la comunidad.

Así, desde la Agenda aseguran que los republicanos se aprestan a votar una plataforma política "antiinmigrante" con un profundo recorte presupuestario que afectaría programas gubernamentales sociales y educativos que benefician a los hispanos.

"Queremos tener un diálogo con el Partido Republicano, pero desafortunadamente no han sido receptivos", manifestó Héctor Sánchez, presidente de la Agenda Nacional en entrevista telefónica con la AP.

"El extremismo dentro del partido está encontrando espacios. Es inaceptable porque nos está haciendo mucho daño a los latinos y a la comunidad en general ... Nos preocupa que han adoptado políticas antiinmigrantes", dijo el ejecutivo refiriéndose al tea party, un movimiento de extrema derecha muchas de cuyas posiciones han sido acogidas por los republicanos.

Los directivos de la Agenda tenían previsto reunirse con funcionarios republicanos en Washington el 6 de agosto para presentarles una agenda de 40 páginas con recomendaciones para mejorar la situación de los latinos, pero el encuentro fue cancelado y hasta ahora no se ha vuelto a reprogramar, dijo a la AP Brent Wilkes, vicepresidente de la coalición y director ejecutivo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos.

"Desafortunadamente la plataforma (republicana) está lista y no nos dieron la oportunidad de presentar las recomendaciones", manifestó Wilkes en una entrevista telefónica.

Alexandra Franceschi, portavoz del Comité Nacional Republicano, no respondió a los mensajes de la AP en busca de declaraciones.

En sintonía con las declaraciones de Sánchez sobre la participación más activa de grupos conservadores en el partido, Wilkes expresó que la plataforma republicana del 2012 sería menos flexible que en años anteriores en temas de inmigración.

"En los temas de inmigración han seguido una línea muy rígida, haciéndose eco de las voces más duras del partido", dijo Wilkes.

Declaró también su preocupación por la posibilidad de que programas sociales de atención médica y de educación para los hispanos sean eliminados con el recorte de gastos que proponen los republicanos, si llegan al poder.

"Su meta es cortar drásticamente los gastos a niveles nunca vistos", expresó, tras manifestar su desacuerdo.

Romney, quien es asesorado en temas de inmigración por Kris Kobach, el arquitecto de las leyes antiinmigración de Arizona y Alabama, ha calificado como una "limosna" a un proyecto de ley que busca legalizar la situación de jóvenes inmigrantes sin papeles que quieren estudiar, y ha rechazado la idea de una reforma migratoria integral.

En cambio, se ha manifestado en favor de ofrecerle tarjetas de residencia a trabajadores educados con doctorados que reúnan las necesidades de los empleadores.

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Gisela Salomón está en Twitter como http://www.twitter.com/giselasalomon