Milicianos afganos decapitaron a 17 civiles en una zona controlada por los talibanes en el sur de Afganistán, al parecer porque las víctimas asistían a una fiesta de baile que se mofó del extremismo con el que los milicianos abrazan el islam, dijeron las autoridades el lunes.

Los asesinatos, en un distrito donde la Infantería de Marina de Estados Unidos ha luchado contra los talibanes desde hace años, fueron un recordatorio de cuánto poder ejerce aún el grupo insurgente en el sur de Afganistán, particularmente en momentos en que las fuerzas internacionales se retiran gradualmente y entregan las áreas a las fuerzas afganas.

Las víctimas formaban parte de un grupo que se reunió el domingo por la noche en el distrito de Musa Qala, en la provincia de Helmand, para celebrar con música y baile, dijo el jefe del gobierno de Musa, Neyamatulá Khan. Agregó que los talibanes los asesinaron para mostrar su desaprobación del acto.

Todos los cuerpos fueron decapitados, pero no estaba claro si fueron muertos a disparos primero, dijo el portavoz del gobierno provincial Daud Ahmadi.

La información fluía lentamente porque la zona donde ocurrieron los asesinatos está controlada en gran parte por los talibanes, dijo Khan. No fue posible entrar en contacto con el portavoz de los talibanes en el sur de Afganistán para que hiciera declaraciones.

Muchos afganos y observadores internacionales temen que la interpretación brutal de la justicia islámica por parte del Talibán volverá a la zona cuando se retiren las fuerzas internacionales. Bajo el régimen talibán, que gobernó el país entre 1996 y 2001, toda la música y las películas fueron prohibidas bajo el argumento de que eran antiislámicas y a las mujeres se les prohibía salir de sus casas sin un pariente masculino que las acompañara.

Helmand es una de las zonas que ha registrado la mayor reducción de tropas norteamericanas. Estados Unidos comenzó a retirar sus fuerzas luego de que alcanzaron un máximo de 103.000 elementos el año pasado y planea reducirlas a 68.000 soldados en el país para octubre.

Una de las tendencias más preocupantes que acompañan el retiro gradual es el aumento en los ataques de las fuerzas afganas en contra de sus aliados internacionales.

En la mañana del lunes ocurrió otro de estos incidentes. Dos soldados estadounidenses murieron por los disparos hechos por uno de sus colegas afganos en el este del país, dijeron funcionarios militares, con lo que aumentó a 12 el número de soldados internacionales — todos estadounidenses — que han muerto este mes a manos de sus aliados locales.

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Khan reportó desde Kandahar, Afganistán. Los periodistas de The Associated Press Amir Shah y Rahim Faiez en Kabul colaboraron para este despacho.