La Policía británica buscó afanosamente a un supuesto león suelto en las afueras de la aldea inglesa de St. Osyth, pero luego suspendió la operación al no hallar pruebas que sustentaran lo dicho por los residentes.

Los agentes se preguntan ahora si todo se trató de una mentira.

El domingo se recibieron informes de que se divisó un león descansando en un prado de St. Osyth, en el condado de Essex, lo que alarmó al pueblo de 4.000 habitantes. Las autoridades enviaron el lunes a unos 40 agentes y especialistas en animales, provistos de armas y dardos tranquilizantes, apoyados por dos helicópteros, a buscar el felino en el bosque, lagunas y granjas de esta comunidad costera.

Sin embargo, "no hemos encontrado ninguna evidencia de cualquier felino grande", dijo una portavoz de la Policía después de una búsqueda amplia.

Los agentes no vieron huellas ni excrementos. el zoológico local sostiene que tiene contabilizados todos sus animales y la Policía dijo que a un circo local tampoco le falta bestia alguna.

No obstante, "la gente se lo ha tomado muy en serio", dijo Jason Amos, propietario del pub Red Lion, de St. Osyth.

Amos dijo haber visto a reporteros de la cadena de televisión británica Sky News retransmitiendo fuera del pub.

¿Será que nunca hubo tal león?

Un funcionario, que habló a condición de guardar el anonimato, objetó las suspicacias expresadas por la Policía. Dijo que las personas entrevistadas por los agentes estaban convencidos de que habían visto un león. Independientemente de eso, dijo, "hemos dejado de buscarlo".

Al parecer, el misterioso "León de Essex" se unirá a una serie de otras bestias que a veces aparecen y luego desaparecen en los bosques y el mar de Gran Bretaña, sobre todo en pleno verano boreal, cuando los periodistas tienen problemas para encontrar despachos que lleven sus diarios y noticiarios.

La visión desató un frenesí informativo en Gran Bretaña y el tabloide Daily Mail publicó una foto de un león rugiendo en primera plana, mientras los fotógrafos y camarógrafos se apresuraron a desplazarse a la aldea, construida en torno a un priorato medieval a menos de tres kilómetros (dos millas) de la costa oriental inglesa.