El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, presentó hoy al Parlamento de este país una propuesta para reformar 35 artículos de la Constitución Política de la República, la que de ser aprobada sería el más importante de sus logros políticos en lo que lleva como mandatario.

Pérez Molina, previo a hacer entrega oficial del proyecto, dijo a los periodistas que espera que las enmiendas a la Carta Magna sean aprobadas por los diputados en un plazo no mayor de tres meses.

"Esperamos que estas reformas sean conocidas, que se sigan los procesos (parlamentarios), y ojalá que en un término de dos o tres meses, sean conocidas, discutidas y aprobadas" por los legisladores, indicó el mandatario, quien lleva ocho meses en el poder.

Además, aseguró que mientras ocurre esto en el Congreso, junto a al equipo de trabajo que le ayudó a redactar las modificaciones a la Constitución, recorrerá todo el país para explicar los cambios propuestos y explicar sus razones.

"Conforme vaya avanzando esta discusión en el Congreso, yo tengo el compromiso de salir al interior del país a dar a conocer las reformas" en todos los foros y espacios, indicó.

El proyecto de reformas fue entregado por Pérez Molina al presidente del Congreso, su correligionario Gudy Rivera, quien se comprometió a darle trámite, y enviarlo a la instancia de jefes de bloques legislativos, en donde se decidirá el proceso a seguir para su discusión.

El mismo, explicó Rivera, puede ser enviado a la Comisión de Asuntos Constitucionales para que lo analice y emita dictamen, o podría integrarse una comisión especial integrada por representantes de todos los bloques parlamentarios.

La propuesta oficial de modificaciones a la Constitución, según Pérez Molina tiene como objetivo "modernizar el Estado", y se centran en los ejes de justicia y seguridad, transparencia, fortalecimiento del sistema político y la reconceptualización del Estado.

La iniciativa, que contempla reformas a 35 de los 280 artículos de la Constitución, según la legislación guatemalteca, puede ser reformada por dos terceras partes de los diputados del Congreso, es decir con el voto favorable de 105 de los 158 escaños.

Luego de ser aprobadas las reformas por los legisladores, las mismas deberán ser ratificadas por la población mediante una consulta popular que deberá ser convocada por el Tribunal Supremo Electoral, a petición del Parlamento.