La jueza venezolana María Lourdes Afiuni, detenida hace más de dos años por haber puesto en libertad de forma supuestamente irregular a un empresario, se encuentra hoy "bien", aunque un poco dolorida, en su casa tras haberse sometido a varias operaciones este fin de semana en una clínica privada de Caracas.

Según confirmó hoy a Efe el hermano de la magistrada, Nelson Afiuni, la jueza se encuentra bien aunque con "algunas molestias", tras haber sido operada de un prolapso de vejiga, otro rectal y de una incontinencia urinaria.

Afiuni, en arresto domiciliario desde febrero de 2010, regresó ayer al mediodía a su casa tras haber sido operada el miércoles por su doctor de confianza en Clínicas Caracas, donde ingresó el pasado martes tras un permiso especial de la juez del caso, Marilda Ríos.

Nelson Afiuni indicó que su hermana debe regresar al hospital en unos quince días para iniciar los tratamientos de rehabilitación aunque esa petición debe ser aprobada aun por la jueza Ríos.

Apuntó, además, que Afiuni necesita "por lo menos cuatro semanas de reposo" tras las operaciones.

El hermano de la magistrada se mostró sorprendido de que el miércoles, "en plena operación", recibieran una citación para reanudar el juicio el próximo 10 de septiembre, justamente cuando el abogado de la magistrada, José Amalio Graterol, es citado como acusado en otro juicio.

Graterol está acusado de obstruir la Justicia, un caso por el que estuvo ocho días detenido, al negarse a comenzar en junio pasado una vista sin la presencia de un defendido suyo al alegar que no está permitido la realización de un juicio en ausencia.

"Es un ensañamiento para que mi hermana esté sin abogado en el juicio", señaló Nelson Afiuni.

La jueza Afiuni fue detenida el 10 de diciembre de 2009 acusada de facilitar, presuntamente, ese mismo día, la fuga del país del empresario Eligio Cedeño, crítico con el Gobierno, que llevaba tres años detenido sin juicio bajo el cargo de efectuar operaciones cambiarias ilegales.

Un día después, durante un mensaje televisado, Chávez dijo que la liberación del empresario fue planificada entre sus abogados, la jueza, secretarias y alguaciles del tribunal con una citación a una audiencia sin la presencia del fiscal y pidió la "máxima pena" para Afiuni.

Organismos internacionales de derechos humanos, entre ellos Amnistía Internacional (AI) o Human Rights Watch (HRW), han solicitado a las autoridades venezolanas la liberación de Afiuni alegando que en este caso hay una "indebida interferencia política" por parte del Ejecutivo.