La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) propondrá un cambio estructural en la economía que permita dar un salto hacia un desarrollo con igualdad social y sostenibilidad ambiental, durante su trigésimo cuarto período de sesiones que empieza hoy en San Salvador.

"Se trata de lograr articulaciones virtuosas entre lo económico, lo social y lo ambiental, por medio de una renovada industrialización", expone el documento que se dará a conocer en el encuentro, que terminará el próximo viernes.

La CEPAL argumenta que "igualar, invertir y proteger el medio ambiente -la base material del desarrollo- no necesariamente se contraponen entre sí".

El trigésimo cuarto período de sesiones de la CEPAL, que se celebra por primera vez en El Salvador, será inaugurado mañana por el presidente del país, Mauricio Funes, y la secretaria ejecutiva del organismo regional, la mexicana Alicia Bárcena.

La titular de la CEPAL y el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, brindarán hoy en rueda de prensa la agenda del encuentro.

En un comunicado, la CEPAL plantea que "ningún país de América Latina y el Caribe ha logrado en el largo plazo la combinación virtuosa entre un elevado crecimiento del empleo y de la productividad, condición necesaria para superar la pobreza y la desigualdad".

El Producto Interior Bruto (PIB) de esta región creció en 5,7 % en 1971-1980, pero sólo en 3,8 % en 2001-2010; en este último período, Asia oriental y el Pacífico, África subsahariana y Asia meridional crecieron 4,2 %, 5,2 % y 7,5 %, respectivamente, detalla el organismo.

"Para superar las trabas que impiden a la región dar el salto hacia el desarrollo con igualdad y sostenibilidad ambiental", la CEPAL plantea "diversificar la economía de los países de la región, aplicando políticas industriales activas en combinación con políticas macroeconómicas, sociales y laborales".

Puntualiza que "este cambio estructural implica llevar a cabo transformaciones cualitativas en la estructura productiva de los países de la región", conlleven a "generar más y mejores empleos".

La CEPAL sostiene que en este cambio "está la llave maestra para alcanzar el desarrollo con igualdad".

En el documento de propuesta, indica que su "eje central" tiene "el cambio estructural como camino, las políticas públicas como instrumento y la igualdad como valor subyacente y como horizonte hacia el cual se orienta dicho cambio".

Otros ejes son que "la política macroeconómica y la política industrial no pueden seguir corriendo por caminos separados, sino que deben articularse para construir sinergias entre dinámicas de corto y de largo plazo", agrega la CEPAL.

Además, que "las políticas industriales deben estar en el centro de la orientación del desarrollo" y en el "contexto de una revolución industrial que abarca las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, la biotecnología y la nanotecnología".

La CEPAL subraya que "la sostenibilidad ambiental no puede seguir siendo tema de segundo orden en la agenda del desarrollo", sino que "es prioritario vincularla con el cambio estructural" y promoverla "dentro de las políticas industriales, no como una restricción a ellas".

Asimismo, plantea que "en lo social el desafío es que el Estado asuma un rol más activo y decidido en políticas de vocación universalista".

En cuanto a la igualdad, la CEPAL considera que situarla "en el centro" del cambio estructural "implica una ruptura con el paradigma económico que ha prevalecido en la región durante al menos tres décadas" y que "guarda sincronía con la situación histórica favorable que viven hoy muchos países de América Latina y el Caribe", donde hay más proclividad a la inversión social.

La CEPAL advierte, sin embargo, de que este cambio, "al priorizar sectores y actividades y al seleccionar estratégicamente su creación, genera en el corto plazo situaciones de pérdida de empleos, mientras que la aparición de nuevos empleos puede tardar o exigir una capacitación aún inexistente en el mercado de trabajo".

Plantea que para evitar esos costos sociales "es imperativo que el Estado garantice ingresos a quienes se vean en un principio más expuestos a pérdidas de puestos de trabajo por la recomposición sectorial".

La reunión bienal de la CEPAL, la más importante del organismo, contará con la asistencia de delegados de los 44 Estados miembros y de los ocho asociados, así como representantes de Naciones Unidas y de organizaciones no gubernamentales.