La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) inició hoy en El Salvador su XXXIV período de sesiones, centrado en una propuesta para impulsar un cambio estructural en la economía con igualdad social en la región.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, la mexicana Alicia Bárcena, indicó que en el encuentro se abordarán otros temas, como la coyuntura de la crisis internacional en América Latina y el Caribe, la cooperación Sur-Sur e informes de ese organismo.

Añadió que el próximo viernes, en la última jornada del encuentro, habrá un diálogo de alto nivel entre el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, y varios ministros latinoamericanos en torno a la propuesta de la CEPAL sobre cambio estructural con igualdad.

El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, dijo en una rueda de prensa junto a Bárcena que algunos temas específicos que se tratarán son el cambio estructural, la productividad y el empleo; la dinámica del ciclo y el crecimiento de largo plazo; el rostro social del cambio estructural y una visión integrada de políticas para el desarrollo.

Funes y Bárcena inaugurarán oficialmente la reunión mañana en un hotel de San Salvador.

Martínez añadió que El Salvador recibirá la presidencia de la CEPAL por los próximos dos años de parte de Brasil, que en 2010 fue sede del anterior período bienal de sesiones, y adelantó que el siguiente probablemente sea en Perú en 2014.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL subrayó que la propuesta que presentará el organismo en San Salvador supone "un camino" para llegar a una "igualdad" social con un "empleo de calidad" en Latinoamérica y el Caribe.

"El cómo" lograr ese cambio es precisamente lo que centrará los debates del XXXIV período de sesiones, en el que participarán ministros y otros funcionarios de los 44 estados miembros de la CEPAL, añadió Bárcena.

La propuesta reconoce que ese cambio "el Estado no puede hacerlo solo", sino que necesita la aportación del mercado y la sociedad, remarcó.

El canciller salvadoreño reafirmó que la iniciativa de la CEPAL "pone de manifiesto la necesidad de que los estados retomen el papel de facilitadores" para alcanzar el desarrollo.

De acuerdo con el documento de la CEPAL, mediante ese cambio estructural "se trata de lograr articulaciones virtuosas entre lo económico, lo social y lo ambiental, por medio de una renovada industrialización".