El astro francés Johnny Hallyday ingresó el lunes a un hospital de Martinica tras arribar de la vecina isla de Guadalupe, donde permanecía internado por un caso grave de bronquitis.

Hallyday, de 69 años y conocido por sus interpretaciones de Rock and Roll en francés, arribó al hospital universitario Pierre Zobda Quitman, de Fort-de-France, a las 14:10 horas locales (2010 GMT) en un helicóptero de la seguridad civil, constató The Associated Press.

Miembros del personal del centro hospitalario esperaban al cantante en el helipuerto de urgencias de la institución, donde dos camionetas de la policía también aguardaban para asegurar el éxito del traslado.

El artista, quien es considerado el "Elvis Presley francés" permaneció cubierto con una sábana mientras era llevado en una ambulancia.

"Todo lo que podemos decir es que el paciente ha sido admitido en este hospital y que nos organizaremos para atenderlo. El resto, la evolución de su estado de salud, sólo concierne a su familia", dijo el director del hospital, Frantz Riam.

El médico no informó si la esposa del cantante, Laeticia Boudou, se presentaría en el nosocomio.

Poco antes de que Hallyday llegara a Martinica, el hospital universitario de Point-a-Pitre, en Guadalupe, había dicho en un comunicado que "el estado de salud del señor Jean-Philippe Smet, alias Johnny Hallyday, no necesitaba más hospitalización".

Pero "el paciente y sus acompañantes han deseado proceder a exámenes complementarios que serán realizados en el hospital de Fort-de-France", agregó la institución.

El tiempo que Hallyday permanecerá hospitalizado en Martinica no fue revelado.

Hallyday ingresó el domingo al hospital en Guadalupe tras sentir molestias mientras se encontraba de vacaciones en la isla de San Bartolomé.

El hijo de Hallyday, David, agradeció los buenos deseos expresados en Twitter por los seguidores a su padre y escribió: "Hay noticias buenas, lo cual nos da mucha tranquilidad".

Hallyday es muy popular en Francia, donde su carrera comenzó hace más de cinco décadas. Todavía abarrota las salas donde se presenta, mezclando la cultura estadounidense con canciones francesas.