El juicio por escándalos de corrupción denunciados en 2005 en Brasil, durante el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, fue retomado hoy por el Tribunal Supremo, con votos divergentes sobre la responsabilidad de cinco de los 37 acusados.

El Supremo está abocado a la primera fase de este caso sobre supuestos sobornos en el Congreso y financiación ilegal de campañas, en la que juzga al diputado Joao Paulo Cunha, al empresario Marcos Valerio Fernandes y sus socios Cristiano Paz y Ramón Hollerbach, y al exdirector del estatal Banco do Brasil Henrique Pizzolato.

Todos responden por malversación, corrupción pasiva y lavado de dinero y han sido hallados culpables por el instructor del proceso, Joaquim Barbosa.

El juez revisor, Ricardo Lewandowski, concordó con Barbosa en cuatro de los casos, pero se pronunció en favor de absolver a Cunha, contra quien consideró que no hay pruebas suficientes.

En la sesión realizada hoy, los magistrados Rosa Weber, Luis Fux y Carmen Lucia Antunes votaron tal como lo hizo el instructor, pero el juez José Antonio Dias Toffoli siguió la misma línea del revisor y, aunque halló culpables a los otros cuatro reos, se pronunció por la absolución de Cunha.

La situación de los tres empresarios y del exdirector del Banco do Brasil parece complicarse, ya que todos los magistrados que se han pronunciado hasta ahora les han considerado culpables.

En el caso de Cunha, el único político que la corte ha incluido en esta primera fase, la votación está dividida, con cuatro jueces que se inclinan por condenarle y otros dos que piden su absolución.

La corte tiene once miembros y la situación de Cunha y los otros acusados será definida con los votos de los cinco magistrados que aún no han intervenido, quienes lo harán a partir de este miércoles.

Cunha, quien en la época de la denuncia presidía la Cámara baja, es actualmente diputado y candidato alcalde de la ciudad de Osasco por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) para los comicios municipales que se celebrarán en septiembre próximo.

Una vez que concluya esta primera fase, la corte examinará cada uno de los casos de los otros acusados, entre los que hay tres exministros del Gobierno que Lula presidió entre 2003 y 2007.

Según la previsión del propio Supremo, las audiencias del proceso deberán concluir a inicios del próximo mes, cuando los magistrados comenzarán a analizar las sentencias, que será dictadas en forma individual para cada uno de los 37 acusados.