El presidente egipcio, Mohamed Mursi, anunció hoy su equipo de asesores, integrado por una mujer y un copto, como prometió al asumir el cargo, así como por un dirigente salafista y otro de los Hermanos Musulmanes.

Tras semanas de especulaciones, el portavoz de la Presidencia, Yaser Ali, hizo públicos los nombres de los integrantes de este equipo, con marcado carácter islamista, cuya designación era una de las tareas pendientes de Mursi desde que llegó al poder el pasado 30 de junio.

Los ayudantes presidenciales son el intelectual copto Samir Morqos, la catedrática Pakinam Rashad Hasan al Sharqaui, el líder del partido salafista Al Nur, Emad Abdel Gafur, y el dirigente de los Hermanos Musulmanes Esam Ahmed al Hadad.

Morqos ha sido designado asesor para el Cambio Democrático, Al Sharqaui para Asuntos Políticos, Abdel Gafur para Comunicación Social, y Al Hadad para Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional.

El intelectual copto, que pertenece a la minoría cristiana egipcia -entre un 6 y un 10 % de la población del país-, es un escritor comprometido con el diálogo interreligioso, mientras que Al Sharqaui es profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de El Cairo.

En cuanto a los asesores islamistas, Abdel Gafur dirige el partido Al Nur (ultraconservador), que consiguió algo más del 20 % de los escaños en el disuelto Parlamento.

Con Al Hadad, Mursi incluye en su equipo a los Hermanos Musulmanes, grupo al que perteneció hasta que asumió la Presidencia y al que muchas voces en Egipto acusan de querer monopolizar el poder tras la revolución que forzó la renuncia de Hosni Mubarak en febrero de 2011.

El mandatario egipcio anunció en un principio que entre sus ayudantes habría una mujer, un cristiano y un joven activista, aunque en los últimos tiempos este último perfil se cambió por una personalidad de ideología salafista.

Entonces sonó el nombre del izquierdista Wael Jalil, miembro del Frente Nacional para la Protección de la Revolución, quien el pasado 5 de agosto dijo en su cuenta de Twitter que rechazaba este cargo porque prefería mantenerse independiente.

Ali también informó de la creación de un grupo de consejeros presidenciales, compuesto por el momento por diecisiete personalidades, al que se unirán otros nombres en los próximos días.

Entre los consejeros figuran el ex candidato presidencial y pensador islamista Mohamed Selim al Awa, y el presidente en funciones del Partido Libertad y Justicia (PLJ), Esam el Arian.

En este órgano también está el copto Rafiq Habib, dirigente del PLJ, brazo político de los Hermanos Musulmanes, así como dos mujeres y varios escritores y periodistas.

El portavoz explicó a Efe que el trabajo de los ayudantes de asesorar a Mursi requiere una dedicación a "tiempo completo", por lo que dispondrán de una oficina permanente en la Presidencia.

Mientras, los consejeros se reunirán solo de forma ordinaria con el presidente para "tratar los temas en los que están especializados".

Ali también matizó que a parte del equipo presidencial y los consejeros, están los puestos de asesores otorgados al exministro de Defensa Husein Tanatui, al exjefe del Estado Mayor Sami Anan, al ex primer ministro Kamal Ganzuri, y al juez Mohamed Gadalá, que ya fueron anunciados hace dos semanas.

La función de los dos primeros será la de asesorar a Mursi en los asuntos militares, mientras que Ganzuri se encargará de aconsejarle en los temas económicos y Gadalá en los jurídicos.

Los nombramientos de hoy han sido recibidos con recelo por las fuerzas liberales y laicas egipcias, que consideraron que algunos no son conocidos y que hay una escasa representación de mujeres y cristianos.

El miembro de la Ejecutiva del partido nacionalista Al Wafd, Yaser Hasan, dijo a Efe que para su grupo ha supuesto "un desengaño", ya que un equipo presidencial tan amplio requerirá un gran gasto público.

"Es frustrante que a algunos de los designados ni siquiera los conocemos. En Egipto hay personalidades más competentes", subrayó.

Por su parte, el presidente del partido liberal Egipcios Libres, el magnate Naguib Sawiris, aseguró a Efe que ve "con buenos ojos" los nombramientos, aunque destacó que lo importante es que las competencias de estos cargos "sean claras y no formales".

Sin embargo, Sawiris expresó su desilusión porque esperaba que hubiera más mujeres y coptos, tanto entre los consejeros como en el recién formado Gobierno, en el que solo hay un ministro cristiano.

Según el diario egipcio Al Ahram, el 65 % del equipo presidencial, incluidos el jefe de Estado, el vicepresidente, los asesores y los consejeros, pertenece a la corriente islamista.