El papa Benedicto XVI se mostró hoy "profundamente apenado" por la explosión ocurrida la madrugada del sábado en la refinería venezolana Amuay, una de las mayores del mundo, que sigue en llamas desde hace tres días, que ha causado al menos 48 muertos y decenas de heridos.

"Su Santidad Benedicto XVI, profundamente apenado por la noticia del grave accidente en la refinería de Amuay (...) ofrece sufragios al Señor por el eterno descanso de los fallecidos", reza una carta del Vaticano remitida al presidente de la Conferencia Episcopal Venezuela (CEV), según reseña la página web de la CEV.

En la misiva, el papa también expresa "su paternal cercanía espiritual a los heridos, así como a todos los damnificados y sus familiares".

Firmada por el Secretario de Estado de Benedicto XVI, el cardenal Tarscisio Bertone, la carta se refiere a la explosión de la refinería de Amuay, en el Centro de Refinamiento de Paraguaná (CRP), a causa de un escape de gas que causó la muerte de al menos 48 personas y provocó destrozos y derrumbes en las viviendas aledañas.

"El Papa alienta a toda la comunidad civil y eclesial de Venezuela a prestar con caridad y espíritu de solidaridad cristiana la necesaria ayuda a cuantos han perdido sus hogares o bienes personales", continúa la carta.

"Con estos sentimientos, el Santo Padre imparte a los afectados y a cuantos les socorren la confortadora bendición apostólica, como signo de afecto al querido pueblo venezolano", finaliza.

Las llamas de la refinería seguían cubriendo hoy el cielo de Punto Fijo, en el noroeste de Venezuela, mientras el ministro de Energía y Minería, Rafael Ramírez, informó de que el incendio se extendió a un tercer tanque, mientras baja su intensidad en los otros dos, que, dijo, debería estar extinguido mañana.