Un incendio que se declaró ayer a una veintena de kilómetros al sureste de Aviñón (sureste de Francia) ha quemado hasta ahora unas 900 hectáreas, según las autoridades, que lo consideraban hoy controlado y mantenían a varios cientos de bomberos sobre el terreno.

El fuego, que se generó por causas todavía por determinar en una zona escarpada de bosque del municipio de Orgon, se propagó gracias al fuerte Mistral, el viento característico del corredor del Ródano, con ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora, explicó la prefectura (delegación del Gobierno).

Las llamas destruyeron dos viviendas, sin que se produjera ningún herido, y los bomberos decidieron desalojar un cámping de forma preventiva.

Más de una quincena de medios aéreos operaron durante la tarde de ayer en la zona, junto a más de 900 bomberos llegados de diferentes departamentos, la mayor parte de los cuales seguían trabajando esta mañana.

Hoy no se espera que el Mistral vuelva a soplar tan fuerte, según explicó Météo France, aunque las autoridades no descartan que los cambios de dirección puedan reavivar el fuego.

En espera de su finalización, se trata ya del incendio más importante que ha sufrido la región mediterránea de Francia este verano.