El presidente de Guatemala, el general retirado Otto Pérez Molina, aseguró hoy que el mundo debe ser más ingenioso en el combate al narcotráfico porque el método utilizado en los últimos 40 años "no ha sido exitoso".

En opinión del mandatario guatemalteco, la lucha armada no es el camino para frenar a los cárteles de la droga, y puso como ejemplo a México.

"Yo le diría que esa guerra que ha sido llevada en México en los últimos cinco años es un ejemplo más de que debemos ser ingeniosos y buscar nuevas alternativas para luchar contra el narcotráfico", manifestó Pérez Molina en una entrevista hoy con la radio local Sonora es la Noticia.

Aclaró que buscar nuevas alternativas no implica que "nosotros abandonemos esos esfuerzos de combatir a los cárteles".

El jefe de Estado sostuvo que está demostrado que el patrón de la lucha que se ha seguido en los últimos 40 años contra el narcotráfico, es decir la lucha armada, "no ha sido exitoso".

Por eso, "el llamado que estoy haciendo al mundo entero, pero especialmente donde hay más producción, tráfico y consumo, es que seamos responsables para realmente encontrar nuevas alternativas", agregó.

El mandatario propuso en febrero pasado la despenalización de las drogas como un nuevo método para frenar el flagelo del narcotráfico.

Pérez Molina también mencionó hoy que "nosotros propusimos que, por ejemplo, todos los cargamentos (de precursores) que hemos encontrado recientemente (en Guatemala) para la fabricación de drogas sintéticas, deberían ser compensados por Estados Unidos".

Según el mandatario, el precio que debería pagar Estados Unidos es el que les representaría a ellos si esos cargamentos llegan a su mercado.

Esos pasos, de acuerdo con el mandatario, "nos permitiría a países como el de nosotros, tener más recursos para seguir haciendo esta lucha, y dedicar los recursos (internos) a las áreas de educación, salud, combate a la pobreza y a la infraestructura que tanta falta nos hace".

"Yo vuelvo a insistir: seguir con estos esfuerzos como los de México nos llama a la reflexión de que tenemos que ser más creativos y encontrar nuevas formas para ser más eficientes en el combate al narcotráfico", enfatizó.

En uno de los últimos incidentes armados en México, el domingo fueron encontrados 11 cadáveres en una autopista en el estado de Guerrero, según la Fiscalía de ese país.

Las personas, según versiones periodísticas, habrían sido asesinadas por el cártel de la droga de los Caballeros Templarios, que nació en 2011 como una escisión de la organización criminal La Familia Michoacana y el cual se ha extendido por los estados colindantes a Michoacán, incluyendo Guerrero.

Los Caballeros Templarios mantienen en la actualidad una cruenta disputa por el territorio con otros grupos criminales, principalmente el cártel Jalisco Nueva Generación, Los Zetas y la propia Familia Michoacana.