Ecuador reiniciará las conversaciones con el Reino Unido sobre el futuro de Julian Assange, fundador de Wikileaks y refugiado en su embajada en Londres, tras las resoluciones de apoyo aprobadas por la OEA y otros órganos regionales, afirmó hoy el canciller, Ricardo Patiño.

"A partir de hoy continuamos el proceso de diálogo", dijo el ministro a la prensa.

Del mismo modo, el pasado sábado un portavoz del Ministerio británico de Exteriores dijo a Efe que el Reino Unido mantiene su postura "a favor del dialogo" sobre Assange, quien está acusado de delitos sexuales en Suecia.

Sus declaraciones ocurrieron después de que el viernes la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobara por consenso una resolución que muestra su "solidaridad y respaldo" con Ecuador sobre el caso.

El país andino también había recibido el apoyo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Hoy se sumó a ellos el Parlamento Andino, un órgano consultivo compuesto por representantes de Colombia, Bolivia, Perú y Ecuador, que aprobaron una resolución en apoyo al Gobierno de Quito al inicio de su XIX Período de Sesiones, que tiene lugar en la capital ecuatoriana.

"El Parlamento Andino solo pretende unirse a una solidaridad continental que se ha despertado en un tema que le interesa a uno de los países miembros de la comunidad andina", dijo Héctor Rojas, parlamentario de Colombia y presidente del Parlamento Andino, con sede en Bogotá.

Patiño afirmó que Ecuador reiniciará los contactos con el Reino Unido por decisión de su Gobierno y por efecto de las resoluciones adoptadas por la Alba, Unasur y la OEA "en respaldo" a su postura.

Su objetivo en las conversaciones es lograr que Assange, al que ha dado asilo, "pueda estar liberado de la extradición a Estados Unidos", según explicó el canciller.

El pasado sábado el presidente de Ecuador, Rafael Correa, propuso que Londres entregue un salvoconducto al fundador de WikiLeaks para que salga de la embajada sin peligro de ser detenido o que Suecia dé garantías de que no lo extraditará a un tercer país.

Assange, que está en la embajada ecuatoriana en Londres desde junio, sostiene que es objeto de una persecución política debida a la divulgación por parte de WikiLeaks de miles de cables diplomáticos que han avergonzado a varios países, especialmente Estados Unidos.

Además, afirma que si es enviado a Estados Unidos podría afrontar la pena de muerte o cadena perpetua.

Ecuador mantiene que recibió una carta del Gobierno británico en la que advertía de la posibilidad de recurrir a una ley de 1987 que le permitiría revocar la inmunidad diplomática de la embajada ecuatoriana en Londres para entrar en ella y arrestar a Assange.

El observador británico ante la OEA, Philip Barton, negó la semana pasada que su Gobierno amenazara a Ecuador con asaltar la embajada.

Ecuador tomó esa postura como una "retractación" de su amenaza, dijo hoy Patiño.