El director del Banco Central Europeo, Mario Draghi, canceló su viaje a una conferencia anual con sus colegas que tendrá lugar esta semana en Jackson Hole, Wyoming, debido a que debe lidiar con una fuerte carga de trabajo relacionada con una posible compra de bonos soberanos que permita abaratar el precio del dinero para aquellos gobiernos excesivamente endeudados y al borde de la bancarrota.

El BCE efectuará una reunión el 6 de septiembre para decidir si interviene en la compra de bonos. Un vocero del banco dijo el martes que Draghi decidió no acudir a Wyoming a fines de esta semana "debido al enorme trabajo acumulado en los próximos días".

Draghi anunció el dos de agosto que el BCE podría ayudar a los gobiernos endeudados a reducir el interés que deben pagar por sus bonos soberanos mediante su recompra, aunque solamente si los países piden primero ayuda del fondo de rescate de la región y acceden a adoptar medidas para reducir sus déficits y niveles de la deuda.

No aclaró los principales detalles de la operación e insistió que los funcionarios de los principales bancos elaborarían los mecanismos.

Varios de los 17 países de la eurozona — entre ellos España e Italia — intentan recaudar dinero a intereses más bajos, ya que los inversionistas temen que puedan incurrir en impago, pero esos gobiernos deben vender constantemente bonos para pagar los que vencen. Los intereses elevados obligaron a Grecia, Irlanda y Portugal a solicitar planes de rescate de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional.

Empero, sigue habiendo incógnitas clave sobre el funcionamiento de la compra por parte del BCE, por ejemplo, su tamaño. Una compra anterior acumuló 210.000 millones de euros (263.500 millones de dólares) en bonos, pero no logró abaratar los intereses en parte porque los funcionarios del BCE insistieron que la recompra era limitada en tamaño y duración.

En su anuncio reciente, Draghi dijo que la próxima ronda para comprar bonos sería "del tamaño adecuado a fin de alcanzar su objetivo", sin especificar la cuantía.

El BCE comenzará a comprar bonos junto con el fondo de rescate de la eurozona, pero solamente si el BCE tienen la capacidad — en teoría — para crear dinero nuevo que costee la adquisición de las obligaciones soberanas.