El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy más esfuerzos para frenar el flujo de armas pequeñas y ligeras ilegales en zonas en conflicto o que se recuperan de conflictos armados, y evitar así que lleguen a organizaciones criminales que operan en numerosos países.

"Nuestra responsabilidad colectiva es clara: tenemos que prevenir el flujo de armas pequeñas ilegales en zonas de conflicto o que salen de él y evitar que caigan en manos de señores de la guerra, traficantes y criminales", dijo Ban en el inicio de la segunda sesión de revisión del plan de acción sobre armas ligeras en la ONU.

La conferencia, que se prolongará hasta el 7 de septiembre, tiene como objetivo revisar la implementación del programa de acción adoptado por consenso en 2001 por los países del organismo mundial para combatir el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras.

Ese plan contiene recomendaciones concretas para mejorar las legislaciones nacionales y los controles de armas pequeñas ilegales, impulsar la cooperación regional y la ayuda internacional sobre el asunto.

En la sesión de apertura, Ban señaló que las armas ligeras ilegales siguen siendo las preferidas por "quienes quieren desafiar el poder legítimo de los Estados, extender el miedo y la inseguridad y perseguir objetivos criminales".

"No hay soluciones rápidas, sino un proceso sostenido que requiere el compromiso de todos. Cumplir con el plan de acción es una prioridad urgente y un proyecto a largo plazo que requerirá perseverancia", añadió el máximo responsable de la ONU.

Por su parte, el presidente de la Asamblea General de la ONU, el catarí Abdulaziz al Naser, señaló que "la expansión descontrolada de armas pequeñas y ligeras en el mercado ilegal continúa provocando severas consecuencias y supone una grave amenaza a la paz, la reconciliación, la seguridad y el desarrollo sostenible".

Al Naser destacó los avances logrados desde 2001, pero subrayó que es "vital seguir avanzando en el programa de acción, para que los resultados de nuestro trabajo intenso aquí en la ONU sean sentidos por las personas cuyas vidas se ven afectadas por la amenaza de las armas ligeras ilegales".

El grupo Small Arms Survey aprovechó el inicio de la reunión bienal para divulgar hoy que el valor anual de las transferencias internacionales de armas pequeñas y ligeras, así como de sus piezas, accesorios y munición, es de al menos 8.500 millones de dólares.

Esa organización, que hace un seguimiento del comercio de armas ligeras en el mundo, indica en el documento "Small Arms Survey 2012: Moving Targets" que la cifra es el resultado de cuatro años de investigaciones finalizadas este año y supera con mucho la estimación de 4.000 millones de dólares realizada en 2006.

La administración estadounidense figura, según el informe, como uno de los principales interesados en este tipo de armas ligeras para uso de sus fuerzas militares en conflictos como Afganistán e Irak.

En 2009, los principales exportadores de armas pequeñas y ligeras (aquellos con una exportación anual de al menos 100 millones de dólares), según los datos aduaneros disponibles, fueron por este orden EE.UU., Italia, Alemania, Brasil, Austria, Japón, Suiza, la Federación Rusa, Francia, Corea del Sur, Bélgica y España.

El mismo año, los principales importadores de armas pequeñas y ligeras (aquellos con una importación anual de al menos 100 millones de dólares) fueron por este orden EE.UU., Reino Unido, Arabia Saudí, Australia, Canadá, Alemania y Francia.