Tres integrantes de la banda punk Pussy Riot apelaron su sentencia a dos años de prisión por realizar una "oración punk" contra el presidente ruso Vladimir Putin en una catedral de Moscú, informó su abogada el lunes.

La protesta enfureció a la iglesia ortodoxa rusa, pero el juicio contra las punk y su castigo creó críticas entre activistas por los derechos humanos y parte de la población, quienes acusaron al gobierno ruso y a la Iglesia de orquestar el juicio en medio de una campaña represiva hacia los críticos de Putin.

En múltiples países se han realizado manifestaciones de apoyo a las mujeres de la banda. Celebridades como Paul McCartney y Madonna han pedido que sean liberadas.

Las mujeres fueron arrestadas y enjuiciadas en febrero después de su protesta sin autorización en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, en la cual pidieron a la Virgen María que se llevara a Putin de Rusia. El presidente ruso enfrenta una oposición creciente y a su vez ha aumentado la represión a los críticos desde que regresó al poder en mayo.

Las punk fueron sentenciadas el 17 de agosto. Su abogada Violetta Volkova dijo que la apelación fue presentada el lunes en el distrito de Khamovniki, donde se espera una decisión en 10 días. Mientras tanto, el grupo dijo que al menos dos de sus integrantes huyeron de Rusia para evitar ser arrestadas.

También el lunes los líderes de la Iglesia Ortodoxa condenaron el que varias cruces de madera en Rusia y la vecina Ucrania hayan sido destruidas como muestra de apoyo a Pussy Riot.

A mediados de agosto el controvertido grupo ucraniano Femen, cuyas integrantes realizan manifestaciones semidesnudas para manifestarse a favor de los derechos de las mujeres, serraron una enorme cruz ortodoxa en Kiev para protestar por la condena de las punk. Cuatro cruces más fueron derrumbadas el fin de semana en la región de Archangelsk en el norte de Rusia y en la región de Chelyabinsk en los montes Urales.

El vocero de la iglesia Vladimir Legoida dijo que los vándalos "manchan" la cultura rusa y su historia.

El mánager de Pussy Riot Pyotr Verzilov dijo la semana pasada que la banda no apoyaba el daño a las cruces.