La Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) expresó hoy su pesar y solidaridad al Gobierno y pueblo de Venezuela, ante la tragedia ocurrida ayer en la Refinería de Amuay (noreste).

Al menos 39 muertos causó una explosión registrada en esa refinería, una de las tres que forman el Centro Refinador de Paraguaná, el mayor del país suramericano y uno de los más grandes del mundo, informaron autoridades venezolanas.

La Secretaría General de la Unasur, "expresando el sentimiento de todos los Estados miembros y nuestros pueblos, manifiesta su más profunda condolencia al Gobierno y al pueblo venezolano, ante la dolorosa tragedia", precisa un comunicado del organismo difundido hoy en Quito.

Además, la Secretaría General de Unasur, con sede en la capital ecuatoriana, expresó "sus sentimientos de solidaridad con los familiares de quienes perdieron la vida y propiedades o sufrieron lesiones en este doloroso evento".

Asimismo, "abriga la convicción de que el pueblo venezolano superará los efectos de esta tragedia para continuar los esfuerzos de integración y unidad".

El vicepresidente venezolano, Elías Jaua, declaró ayer a un canal público venezolano que eran 39 las personas fallecidas y que 15 heridos habían sido hospitalizados.

Aseguró que un informe "preliminar" de daños registrados por la comunidad y autoridades locales daba cuenta de 209 casas y 11 locales comerciales afectados.

Jaua sostuvo que 13 familias "quedaron con sus casas totalmente destruidas" y fueron trasladas a la base naval de Punto Fijo.

El ministro venezolano de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, explicó por su parte que la explosión se produjo debido a una fuga de gas, por motivos que aún se desconocen.

"Al final tuvimos nueve tanques de almacenamiento afectados por efectos de la explosión", afirmó el ministro, al señalar que en el momento en que se detectó la nube se alertó, pero todo sucedió "muy rápido" y la explosión "casi de inmediato".