Al menos una persona murió hoy por disparos de francotiradores en la ciudad libanesa de Trípoli (norte), donde se registraron nuevos enfrentamientos entre hombres armados y el Ejército.

La Agencia Nacional de Noticias (ANN) informó de que Adel Ozman falleció al ser alcanzado por una bala disparada por un francotirador en el barrio de Yabal Mohsen, lo que eleva a 14 los muertos y 153 los heridos en Trípoli en una semana.

Los francotiradores han tomado como blanco la mezquita Umari y la calle Siria, que divide los barrios rivales de Bab el Tebaneh, de mayoría suní, y Yabal Mohsen, mayoritariamente alauí, la secta chií a la que pertenece el presidente sirio, Bachar el Asad.

En esta ciudad, escenario de frecuentes choques entre partidarios y detractores del régimen sirio, se produjo hoy también un tiroteo entre el Ejército y elementos armados en el barrio Zahrieh.

Según dijo a la cadena de televisión LBC el secretario general del Partido Árabe Democrático, Rifaat Eid (alauí), el enfrentamiento opuso al Ejército con el clan armado de los Al Mury, cuando el primero trató de hacer pesquisas en el marco de sus operaciones para pacificar Trípoli.

Desde ayer, sábado, una calma precaria prevalece en esta ciudad, la mayor del norte del Líbano, empañada por la acción de francotiradores y disparos intermitentes de obuses.

A estos disturbios se suma la oleada de secuestros ocurrida en las últimas semanas en el Líbano, principalmente contra ciudadanos sirios, en represalia al rapto de libaneses en Siria, supuestamente a manos de los rebeldes.